Posteado por: gorkairiondo | mayo 9, 2008

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XVII

Yosuke Yamahata – La Cúpula Genbaku

¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
Gilbert Keith Chesterton

La destrucción total. La decadencia de una civilización que como dice Voltaire, no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara.
Imagínate caminando por Hiroshima un día después de la fatídica explosión. Cuerpos calcinados, tufillo a chamusquina, sabor a plomo en el aire, ruinas en un ángulo de 360 grados. No puedes asimilarlo, no alcanzas a comprender el poder que esconden algunos pocos puños cerrados, te muerdes el labio impotente y en silencio. Pisas hierros ennegrecidos que aún se quejan y prefieres no detenerte sobre esos escombros descompuestos de quién sabe qué. Reconoces vestigios de una ciudad que tardará en ver el sol. No muy allá, todavía quedan pequeñas fogatas sin apagar que escapan del tono gris que lo envuelve todo. Y escuchas débiles súplicas a lo lejos que desgarran el silencio fúnebre.
El 6 de agosto de 1945, el Enola Gay, un B-29 estadounidense, dejó caer a “Little Boy”. Cumplían órdenes. A las 8:15:17 se escuchó un ruido sibilante que sólo fue el preludio de una gran tragedia como nunca antes se había visto…


Estados Unidos había lanzado la bomba atómica. Hirohito no se rendía y no se les ocurrió una idea mejor. Panda de cabrones. Mientras el ejército japonés trataba de ocultar el bombardeo a sus ciudadanos, el presidente Harry Truman se dirigió a su población a través de la televisión:
“Hace poco tiempo un avión norteamericano ha lanzado una bomba sobre Hiroshima inutilizándola para el enemigo. Los japoneses comenzaron la guerra por el aire en Pearl Harbor, han sido correspondidos sobradamente. Pero este no es el final, con esta bomba hemos añadido una dimensión nueva y revolucionaria a la destrucción […] Si no aceptan nuestras condiciones pueden esperar una lluvia de fuego que sembrará más ruinas que todas las hasta ahora vistas sobre la tierra.”
Se le olvidó comentar que en Pearl Harbour murieron militares y aquí civiles. No necesitas la imaginación de Lewis Carrol. Tienes delante la fotografía de Yamahata. Impactante. El único superviviente que quedó en pie fue la Cúpula de Hiroshima. La Cúpula Genbaku. También conocida como la Cúpula de la Bomba Atómica.

El edificio fue diseñado por el arquitecto checo Jan Letzel y se completó en abril de 1915. Era un edificio para mostrar exposiciones. Y acabó expuesto. La bomba nuclear cayó casi encima de él (el hipocentro estuvo a 150 metros de distancia) y fue la estructura más cercana a la explosión. El edificio se ha conservado en el mismo estado desde aquel día, y ahora sirve de recordatorio de la devastación nuclear. Como símbolo de esperanza y paz. Un emblema que debería bastar para que un puñado de dedos poderosos decidan eliminar las bombas nucleares. Es Patrimonio de la Humanidad. Y el distintivo del Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, que ocupa un gran espacio en el centro de la ciudad. Un centro de Hiroshima que aquella mañana quedó invisible. Oculto. Sólo podía verse el puerto de Aioi.
-“Una columna de humo asciende rápidamente. Su centro muestra un terrible color rojo. Todo es pura turbulencia. Los incendios se extienden por todas partes como llamas que surgiesen de un enorme lecho de brasas. Comienzo a contar los incendios. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… catorce, quince… es imposible. Son demasiados para poder contarlos. Aquí llega la forma de hongo de la que nos había hablado el capitán Parsons. Viene hacia aquí, es como una masa de melaza burbujeante. El hongo se extiende. Puede que tenga mil quinientos o quizá tres mil metros de altura y unos ochocientos de anchura. Crece más y más. Está casi a nuestro nivel y sigue ascendiendo. Es muy negro, pero muestra cierto tinte violáceo muy extraño. La base del hongo se parece a una densa niebla atravesada con un lanzallamas. La ciudad debe estar abajo de todo eso. Las llamas y el humo se están hinchando y se arremolinan alrededor de las estribaciones. Las colinas están desapareciendo bajo el humo. Todo cuanto veo ahora de la ciudad es el muelle principal y lo que parece ser un campo de aviación. Eso aún resulta visible. Allá bajo hay aviones”.’
Bob Caron-artillero de cola/fotógrafo del Enola Gay.

La primera bomba atómica de la historia acabó con la vida de 120.000 personas de una población de 450.000 habitantes, causando otros 70.000 heridos y destruyendo la ciudad casi en su totalidad. En sólo unos pocos segundos, la onda expansiva, el calor de varios miles de grados, y la radiación, producto de la explosión, destruyeron todo lo que encontraban a su paso cercano al punto de impacto
La bomba atómica es un dispositivo que obtiene una enorme energía de las reacciones nucleares. Su funcionamiento se basa en provocar una reacción nuclear en cadena no controlada. Se encuentra entre las denominadas armas de destrucción masiva y su explosión produce una característica nube en forma de hongo.
Al no haber una rendición inmediata del Imperio Japonés, tres días después, una segunda bomba explotó 500 metros por encima del suelo que pisaban los ciudadanos de Nagasaki. Allí, el número de víctimas causadas directamente por la explosión se estima en 50.000 mortales y 30.000 heridos de una población de 195.000 habitantes. A estas víctimas hay que sumar las causadas por los efectos de la radiación nuclear. De una población de 645.000 habitantes, el número de víctimas pudo sobrepasar las 400.000 ó 500.000. De ellas, 200.000 ó 250.000 mortales (los datos difieren según diversas fuentes).


El fotógrafo fue Yosuke Yamahata. El gobierno japonés le envió al día siguiente del ataque para que documentara los efectos de la nueva bomba americana para su estudio por el alto mando nipón. Si os apetece leer acerca de su vida y encontrar algunas sensibles impresiones de lo que sintió al llegar al lugar, podéis clicar aquí. Es muy recomendable, además encontrarás fotografías de Nagasaki el día después. Un excelente trabajo. Una punzante faena.

http://www.nnc.cubaweb.cu/paginasat/gal4.htm

La guerra es un asunto demasiado grave para confiárselo a los militares. Ni a los políticos…
Que decidan las madres…


Responses

  1. EE. UU., el único país que ha utilizado el arma atómica contra otro pueblo.

    La frase de Chesterton, perfecta.

    Felicidades por esta estupenda bitácora.

  2. Linda fotos, y muy bien escrito como siempre. Saludos, Ana Lucia de chiflame.net


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