EL MUNDO SE HA VUELTO LOCO 4

Caballo%20locoSi yo fuera Cristiano Ronaldo…

Nunca diría que me gustan las morenas y la paella. Seamos serios. Morenas de ojos azules y paella de marisco…

Si yo fuera Miguel Ángel Revilla…

Invitaría a Laporta a mi fiesta de cumpleaños. Casualmente, ese día, mi casa estaría decorada con banderitas rojigualdas, habría cuadros con la imagen del Quijote, del Cid…

¡Y en el cd, sonaría Peret!

Si yo fuera concursante de Gran Hermano…

Armaría la marimorena en la casa.

¿Broncas? ¿Edredoning? ¿Discursos de cuatro palabras plagados de tacos? ¿Comer con las manos las lentejas? ¿Ir sin camiseta a todas horas? ¿Hablar con Dios?

No.

Sería civilizado.

Si yo fuera el bebé que ha nacido con 8,7 kilos…

Me ponía a régimen.

Si yo fuera Juanes o Miguel Bosé…

Estaría orgulloso por el concierto de la Paz que organizamos el domingo pasado…

No todos los cubanos que viven en la isla tienen barba y están a punto de cruzar el pasillo que lleva  al infierno…

Si yo fuera Fernando Alonso…

Este fin de semana en Singapur, el lugar del crimen, aceleraba a tope, me estrellaba en la misma curva que Nelsinho el año pasado, destrozando el coche, y no volvía a correr con Renault ni McLaren en la vida. ¡Tramposos!

Si yo fuera Flavio Briatore…

Me divorciaba. Ahora que ya no tienes el Hobby de la Fórmula 1, tienes que rescatar el otro. ¡Las mujeres!

Si yo fuera Humphrey Bogart…

Me acercaría al Camp Nou, ahí se cuece algo sospechoso. Espías inmorales, escuchas telefónicas, lucha por el poder…

¡Mi Esperanza de ver renacer el cine negro cumplida!

Si yo fuera uno de los espiados por el F.C. Barcelona…

Tiraría el móvil a la basura, cogería una mochila y, ¡20 años al Tibet!

¿Quién iba a echar de menos a un directivo del Barça?

No es porque tenga cosas que esconder, no…

Si yo fuera Bibiana Aído…

Dimitía. No se puede hacer más daño a las mujeres queriendo hacer el bien. El machismo no se acaba favoreciendo a las mujeres más que a los hombres, sólo por el hecho de no tener nuez.

¡Más educación!

Si yo fuera directivo de una gran Corporación farmacéutica…

Se me caería la cara de vergüenza, por el lío que hemos armado con la gripe A.

Si yo fuera zurdo…

Estaría de enhorabuena, acaban de inventar los calzoncillos para zurdos…

Si yo fuera el parlamentario del PNV que escribe inundación con h y aprobar con v…

Dimitía. Seguro que me dan una plaza de profesor en un instituto…

Bueno, en una ikastola…

Si yo fuera modelo en la pasarela Cibeles…

Me ponía a régimen. Peso más de 8, 7 kilos…

Si yo fuera Leo Messi…

Uf…

Si yo fuera Leo Messi sería feliz.

Si yo fuera Camps…

Dimitía. Ha quedado claro, que le gusta cambiar de vestuario cada semana, y el traje de presidente de la Comunidad Valenciana ya le ha dado de sí, lo tiene muy usado…

Si yo fuera una de las hijas de Zapatero…

Aparecería en las pesadillas de todos los que se están riendo de mí…

Si yo fuera mujer y tuviera que llevar Burka en otro país…

Qué pena. Qué pena…

UN BARÇA DE LEYENDA

Los futboleros somos capaces de acariciar el cielo, la felicidad, sin movernos del sofá. Y no veo por qué debemos demonizar ese sencillo atajo…

¿Por qué tenemos que avergonzarnos?

¡Sócrates lo aprobaría! ¡Dios lo aprobará!

Ese atajo no siempre es cómodo, no creas, perdido lector de blogs, de hecho cuánto más fatigoso es el camino, más felices nos hace. A veces hay que sudar sangre, sufrir como un condenado a las galeras, gritar palabras que avergonzarían a una madre, liberar lágrimas de rabia e impotencia, derramar algo de cerveza, enzarzarse contra gigantes invisibles que quieren aplastar nuestras ilusiones…

Pero si después de todo eso, aún estás vivo…

 

¿Sabes a qué viene toda esta perorata?

Anoche se vivió un éxtasis de euforia y alegría en muchas casas y bares del mundo. El Barça empató en el minuto 93 un partido agónico, y superó una eliminatoria que parecía perdida. Semifinales de la Champions, nada más y nada menos. La competición por clubs más importante y más prestigiosa del planeta. La pesadilla del Real Madrid el sábado pasado, los verdugos con pañuelo de seda que ahorcaron a los blancos con el ya mítico 2-6, esos dignos sucesores del Dream Team de Johan Cruyff, eligieron otro gran escenario para regalarnos unas imágenes arrebatadoras, unos segundos que los buenos gourmets del balón, apreciaremos el resto de nuestras vidas. Stamford Bridge. Hasta entonces, sólo un equipo mimaba al público, sólo los jugadores más pequeños en estatura, salieron sin miedo, a cara descubierta, dispuestos a luchar noblemente, de poder a poder, con los puños y la barbilla en alto. Así despejaremos la incógnita, así encontraremos al mejor, al más justo finalista.

A pesar de conocer de antemano la franqueza de su adversario, el Chelsea se agazapó como los cobardes. Dirán que el árbitro los perjudicó, que fue un robo…

Pero los ladrones fueron ellos, que nos robaron el fútbol. Faltaban 15 minutos y cambiaron a Drogba por Belleti. Un delantero, por un defensa, no es una anécdota, jugaban contra 10. Un club que ha gastado cientos de millones de euros en relumbrantes estrellas, abocado a ser uno más. Buscando el triunfo de Grecia. Gloria sin honor. La victoria de los perdedores. El premio sin memoria. Cuando se aspira a la excelencia, hay que cruzar el despeñadero de la leyenda. Sólo los que buscan la perfección de la belleza son recordados. Los innovadores, los descubridores, los aventureros, los artistas, los soñadores…

A lo largo de la historia del fútbol, muchos equipos ganaron títulos, pero sólo unos pocos ocupan el santuario del buen aficionado, y no siempre levantaron los trofeos, dedicaron sus esfuerzos a cimentar sus principios, huyeron del rácano sueño de ganar por ganar, y optaron por el más difícil todavía. Optaron por ser fieles a ellos mismos…

Provocaron desmayos, detuvieron ciudades, países, mostraron que no todas las victorias son iguales, que la belleza no es una palabra, es una emoción, que la estética es una obligación, que sólo encontramos pureza y virtuosismo en la construcción, en la creación, en la obra, no en la destrucción…

Encontraron el tesoro. Y en el océano futbolístico, en ese mar enfurecido del profesionalismo sin compasión, navegan juntos en un velero pirata. Su bandera es el buen gusto. Y las velas, el placer que proporcionaron a la gente…

Recordamos a la Hungría que ganó en Wembley, a pesar de caer en la final del Mundial, por Puskas, Kubala, Kocsis, Czibor, cuatro años sin derrotas y una técnica que destrozaba defensas…

Brasil del 70 ganó el Mundial, igual que Italia en el 82, pero, ¿Qué aficionado en su sano juicio, se decantará por un partido de los segundos, cuando podamos disfrutar de Pelé y compañía, en algún estadio que construyan los ángeles sobre las nubes?

¡Ni siendo italiano!

Holanda 74 cambió el fútbol. Aquel mundial, se recordará por la naranja mecánica, será el mundial de Johan Cruyff. Sí, ganó Alemania, y disfrutamos de Beckenbauer, pero…

Los dioses tocaron con su varita a los tulipanes, y éstos nos hicieron disfrutar tanto…

El Real Madrid de Di Stéfanó maravilló a Europa, dominó con autoridad, dejó en las retinas de los seguidores partidos memorables, jugadas excelsas que aún evocan los más viejos…

El Dream Team, aquel equipo imperfecto, valiente y exquisito, enamoró a una generación. A la mía. Podría decir sin ruborizarme, que sus jugadores no se cansaron de dibujar sonrisas en mi cara. Esta vez no eran videos, podía palpar, vivir cada instante del sueño. Claro que hubo decepciones, por supuesto, pero sólo sirvieron para valorar aún más las victorias.

En esas vitrinas está el Milán de Arrigo Sacchi, el de Van Basten y Gullit, el Barça de Rijkaard, con Ronaldinho asombrando al universo, el Manchester de la desgracia, el gran Torino, de idéntico desenlace, la Argentina del 86, encabezada por el mismísimo Dios, la Brasil del 82, la España que ganó la Eurocopa deslumbrando a propios y extraños…

 

Anoche, el eterno dilema futbolístico libraba otra batalla. Belleza contra eficacia. Como si fueran antagónicos…

El Barça abanderaba la belleza, el encanto del buen fútbol, y el Chelsea apretaba los dientes, preparado para carcomer las acometidas de los culés. Y durante 92 minutos lo consiguieron. El plan era perfecto, sin deslices, sin pifias, sin equivocaciones. Pura matemática.

Sin embargo…

Nadie contaba con la genialidad…

Messi recogió el balón en la frontal del área, tras un fallo de Essien en el despeje, y el esférico buscó a San Andrés. A quien mejor le trata, a quien más le quiere. Que puso una X en el marcador, una cruz en forma de aspa. Un justo final…

Se despejaba la incógnita…

Todos disparamos con Iniesta, ese balón salió impulsado por la fuerza de millones de culés, y no paró hasta que encontró la red que atrapa la gloria. Fueron segundos embriagadores y efervescentes, un salto olímpico y brazos al aire, pulmones que se hinchan para poder gritar gol. El maestro de Fuentealvilla se despojaba de su camiseta tras marcar, y corría hacia el córner perseguido por sus compañeros, y por las miradas llorosas, extasiadas e incrédulas, de aficionados blaugranas que se frotaban los ojos, incapaces de creer en el milagro que acababan de contemplar. Será un apóstol…

Pero ni Dios lo hubiera hecho mejor…

Se nos vino a la memoria Kaiserlautern, el cabezazo de Bakero que hizo posible la primera Copa de Europa. Se nos vino a la memoria el triplete. Aún es posible. La historia espera a este equipo, pero lo que es más importante, se ve una estela dibujada en la mar, la que deja un barco ahora conocido…

¿Alcanzará algún día el Barça de Guardiola al barco de los elegidos?

Está cerca. La niebla no permite ver el horizonte, pero si te concentras, si te quedas en silencio unos segundos, oyes crujir las entrañas del barco pirata. Y además, estos marineros no lo van a abordar, serán respetuosos con la ley del mar. No buscan su tesoro, quieren compartir la gloria, el honor. Nada de saqueos esta vez. Son humildes e inteligentes. Harán el transbordo en un puente de plata, con balaustradas de diamante, y saludarán al capitán, admirados y respetuosos.

Yo me los imagino cruzando por ese puente de plata, y no dando saltos. Porque quién sabe…

¿No serán los propios piratas los que los estaban buscando? ¿Los que necesitaban refuerzos? ¿No será que los estaban esperando? ¿No será que todos ellos quieren probarse contra este equipo?

EL MUNDO SE HA VUELTO LOCO 3

zumbaoSi yo fuera…

Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, dimitía, y proponía a Michael Jackson para el cargo…

Siempre se dijo que era un adelantado a su tiempo, y ahora lo vemos claro. Lleva años comprando mascarillas…

¡Y nosotros sin hacerle caso! ¡Riéndonos de él! ¡Que nos parta un rayo!

Si yo fuera…

Carla Bruni, me buscaría otro novio más alto y más discreto…

Y de nombre Benedicto…

¿Se puede llegar más alto? ¿La ambición rubia era modesta a su lado?

Menuda castaña…

Si yo fuera…

Mario Benedetti, leería mis poemas a las enfermeras del hospital en el que estoy ingresado, nadie puede morir leyendo poesía, Dios no tendría perdón…

Y quién sabe…

Ejem, ejem…

88 años no son ná. Llegado el caso, un último esfuerzo puede merecer la pena…

¡Si hay que morir, qué mejor forma!

Si yo fuera…

Messi…

Esta noche no metía un Hat-Trick como Raúl, ¡Metía 6!

A ver la portada del Marca, seguro que para su director la noticia del día sería, la nueva y extraña lesión del resistente Robben…

¡O que el Madrid ya ha fichado a Kaká!

Otra vez…

Qué cosas…

Si yo fuera…

Iniesta…

Esta noche ingeniaba el show más grande de la historia. El mayor espectáculo del mundo conocido. Arte puro. Ballet en un coliseo engalanado. Sinfonías clásicas nunca oídas. Cine de John Ford. Esculturas de defensas caídos en el suelo. Pinturas de Goya, ingleses fusilados por españoles…

Si yo fuera…

Astronauta, estaría relamiéndome…

¡Parece que volvemos a la luna!

¿Volvemos?

¿Orion no era un coche? ¿Por qué las naves no pueden tener nombres normales?

¿No sería chulo decir que viajas a Marte en la Teodoro Molinero?

Si yo fuera…

Adicto a las dietas, metrosexual o vegetariano, cambiaría de principios…

¡Resulta que ahora comer grasas es bueno para la memoria!

A largo plazo, eso sí, si no recuerdas dónde has dejado las llaves esta mañana, no le eches la culpa al cerdo…

Ni a tu marido…

Si yo fuera…

Ecologista, creería a pies juntillas al Ministerio de Defensa británico…

Se han producido repetidas fugas radiactivas en su flota de submarinos nucleares. Pero no ahora, en los últimos años…

Y claro, no han puesto en riesgo el ecosistema, ni la salud humana…

¡Estaría bueno! ¡Vivan los políticos!

¡Que vaya el monstruo de Fraga a bañarse en esas aguas escocesas!

MI COLUMNA: Grita a los 4 vientos, ¡Vamos a ganar la Eurocopa!



¡Qué alegría, qué alboroto, cada segundo un nuevo devoto!
La religión del tiqui-taca vive sus mejores horas, días de vino y rosas, y su santidad el Papa, Luis Aragonés, acepta, humilde y considerado, que los arrepentidos feligreses le confiesen los pecados cometidos en el pasado. Observa impávido cómo se disculpan arrodillándose ante el altar. Agachan sus miserables cabezas y piden clemencia.
¡De la Morena, a la cola!
“Estáis perdonados”, “Dios bendiga a los arrepentidos”…
¡Dios salve al Papa! ¡Viva Aragonés!

Después del atracón, llega el análisis. Aún estoy bañado en el agua bendita que anoche cayó sobre Viena, pero intentaré ser reflexivo…
¡No! ¡Ahora hay que disfrutar! ¡Los aficionados debemos relamernos los dedos!
Fue tan bonito cómo trocearon partido, tan rico el aliño, tan esperada y a la vez, tan asombrosa, la comilona…
Todavía me repite…
Pero el pasado, pasado está. Miremos al futuro. El domingo es la gran final. Y yo estaré en mi sofá para verlo. Rodeado de chuches y bebiendo zumo de piña. Pondré la SER, el Carrusel Deportivo, y apagaré el móvil. Ése es mi ritual.
Seguro que los jugadores se creen que sólo depende de ellos, pero no es así. Los pequeños rituales de todos y cada uno de nosotros, contribuyen decisivamente. De alguna manera, alinean los astros para que sólo puedan favorecernos. Un solo fallo de un aficionado en estas liturgias, y todo puede torcerse…
¡Cumple con el tuyo!
Por cierto, ¿Cuál es?

La única noticia triste es la del guaje. Siento que Villa no pueda jugar la final. Perdemos intimidación, pero sobre todo, perdemos gol. Torres se enreda en jugadas incomprensibles, y no le salen. Serán los hados, será lo que sea, pero Villa juega con sentido. Y Güiza también. Son dos rematadores. Que salga el jerezano entre los once, Luis. Bendita Nuria…
Y si no es así, ¿Será el gran partido que todos los incondicionales de Torres esperan de él? Ojalá…
Mi única seguridad en esta final es que Iker demostrará una vez más que es el mejor portero del mundo…
Siempre me quedo corto en los elogios, voy a remediarlo. Casillas es uno de los mejores jugadores del mundo. Demasiado general. Uno de los tres mejores. Sí, ahora he afinado más. Otro es Messi…
La defensa ha estado sensacional durante toda la Eurocopa. Yo no confiaba en Marchena, y debo pedir perdón. Fallé. Me equivoqué. Está siendo muy seguro y su caprichoso y arisco carácter aún no nos ha perjudicado. De momento.
Puyol también es otra grata sorpresa. La temporada que hizo con el Barça fue calamitosa, y sin embargo, ha recuperado su tono físico. Está soberbio. Debe ser cierto, eso de que tras una grave lesión, se tarda otro año más en poder estar completamente recuperado y a tu nivel. Confirmado. Dedicado a los enterradores de vivos…
Capdevila cumple. Y en la final, puede que nos dé una alegría. Quién sabe. Ya le toca…
Sergio Ramos. Ha vuelto el hombre. Se ha calmado. Sus portentosas condiciones físicas tenían que aparecer algún día. Un jugador que sería titular en cualquier equipo del mundo, en cualquier selección del mundo. Pura sangre.
Senna está dando clases prácticas a todos los chavales españoles que juegan en su puesto. Chicos, atentos. Así debe jugar un medio centro en este sistema. Pero por favor, imitad también a Xabi Alonso. Un poco de romanticismo…
Y por fin, llego a los 4 gigantes. Xavi Hernández, David Silva, Cesc Fábregas y Andrés Iniesta. Los 4 vientos que nos traerán la Eurocopa. Tahúres que juegan con las cartas marcadas. Se las saben todas. Son ganadores sin complejos. Poseen técnica, astucia, rapidez, trabajo, visión, combinación, solidaridad, humildad, fuerza, táctica, velocidad…
Son pura poesía…

“Dejad abiertas las cancelas,
que corran los cuatro vientos por doquier,
vientos frescos y puros acaban de nacer.
Que se escampen de Norte a Sur, de Este a Oeste.
Que acaricien las mentes de aquellos que no alcanzan a comprender.”

(Poesía de Cecilio Abellán)

Amén.
Si el domingo celebráis el triunfo con una tarta, recordad una cosa. Poned una velita en lo alto. Pedid un deseo y soplad muy, muy fuerte. Todos el mismo deseo. Hagamos fuerza juntos.
“Que no tengan que pasar 50 años para que estos chicos den el relevo a los próximos campeones…”
Podéis iros…