La próxima vez que me enterréis, avisadme antes. Qué menos…

ataud¿Qué tal un poco de humor negro? ¿Cómo te sentaría, una llamada comunicándote tu propia muerte?

Imagina que sales de juerga una noche, y al día siguiente, muy pronto, por la mañana, que bien pueden ser las 2 de la tarde, te llama uno de tus amigos de correrías nocturnas…

-          Oye, Ademir Jorge (Pongamos que te llamas así, para ser fieles a la historia real). Me duele la cabeza, creo que aún estoy borracho. (Hip)

Y tú…

-          Pues muy bien… -Y claro, cuelgas.

¡Ring, ring! O la banda sonora de Kill Bill, o “Ilarié” de Xuxa, lo que tengas programado en el dichoso móvil…

-           Qué quieres…

-          Oye, Ademir Jorge, escucha. Puede que sea porque aún estoy perjudicado, pero… No te lo vas a creer… (Glup)

-          Tranquilo, después de verte romper el cristal de un bar con la cabeza, me lo creo todo. Suéltalo, venga.  Y déjame en paz, que estoy muy ocupado. (Todo esto en portugués, con acento brasileiro. Que suena más suavinho, ¿no?)

-           Acabo de escuchar en la radio una noticia…

-          Sí. Es lo que tienen las radios. Dan noticias… ¿Quieres que hable con Lula para que no vuelva a ocurrir?

-          Escucha. Esta tarde te dan sepultura…

-          ¿Qué?

-          Bueno, no a ti. O sí… Dicen que estás muerto. Que has tenido un accidente de tráfico mortal. Y tus familiares, muy afectados, inconsolables, van a despedirte esta tarde. Dentro de un rato, vamos…

-          ¿Qué?

-          Me caías muy bien, hemos sido uña y carne, así que yo no quiero perderme tu funeral… ¿Puedo ponerme el traje que llevé en tu boda?

Algo parecido, o no, ocurrió en Platina (Sur de Brasil) el pasado lunes, día de los difuntos. Ademir Jorge Gonçalves, un albañil de 59 años, tras pasar toda la noche bebiendo cachaca (aguardiente de caña) recibió esta desasosegante noticia. La diferencia es que él aún no había aparecido por casa, y no estaba resacoso, estaba con el “puntillo”. Ejem…

¿Qué hizo, entonces? ¿Qué harías tú, al conocer que te quieren enterrar? ¡Vivo!

¿Ponerte los pantalones, pegar un portazo, y enfilar hacia el cementerio?

Creo que él ya llevaba los pantalones puestos, pero el resto…

¿Os imagináis la cara de los asistentes?

El cortejo fúnebre, desconsolado. O no. Todos de negro. El cuerpo del fallecido en el ataúd. O no. Bueno, un cadáver había, eso está claro…

Y entonces…

Se oyen unos gritos. Un tarado muy poco respetuoso, piensan todos…

¡Cállese!

Pero…

¿Quién es ése? ¿Quién es ése, que se parece a mi tío Ademir Jorge? ¡Si dice que es Ademir Jorge! ¡¿Pero cómo?!

¡Es él! ¡Sí! ¡Ademir! ¿Pero cómo? ¡Estás… borracho!

Y entonces…

Los ojos de todos los perplejos enlutados, se giran en una dirección…

Si tú, no… él, quién… tú, él, no… quién…

El gerente de la funeraria, Natanael Honorato, cuando la situación se tranquilizó un poco, aseguró a los periodistas, que algunos de los familiares tuvieron dudas durante el reconocimiento, algo que a mí, personalmente, me extraña bastante, sí. Pero una de las tías, muy pomposa y segura, en mi imaginación, y cuatro amigos del alma, confirmaron la identidad del muerto, que quedó recubierto por las lágrimas de cocodrilo. Qué iba a hacer el inefable Natanael…

Un alivio. Al fin, continuemos la rutina, maquilladle…

“¿Cómo iba a imaginar que el cuerpo no era el de la víctima? Si la propia familia, que conocía al sujeto, reconoció el cuerpo”, explicó el honorable Honorato…

El albañil no perdió la vida. Pero sí su antigua vida. Cuentan que el dueño del apartamento en el que vivía (uno de los que reconocieron el cadáver, casualmente) quemó sus ropas y el colchón donde “dormía”…

¿No es una noticia fascinante?

A mí me ha encantado. Es para morirse de risa. Con perdón…

EL MUNDO SE HA VUELTO LOCO 3

zumbaoSi yo fuera…

Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, dimitía, y proponía a Michael Jackson para el cargo…

Siempre se dijo que era un adelantado a su tiempo, y ahora lo vemos claro. Lleva años comprando mascarillas…

¡Y nosotros sin hacerle caso! ¡Riéndonos de él! ¡Que nos parta un rayo!

Si yo fuera…

Carla Bruni, me buscaría otro novio más alto y más discreto…

Y de nombre Benedicto…

¿Se puede llegar más alto? ¿La ambición rubia era modesta a su lado?

Menuda castaña…

Si yo fuera…

Mario Benedetti, leería mis poemas a las enfermeras del hospital en el que estoy ingresado, nadie puede morir leyendo poesía, Dios no tendría perdón…

Y quién sabe…

Ejem, ejem…

88 años no son ná. Llegado el caso, un último esfuerzo puede merecer la pena…

¡Si hay que morir, qué mejor forma!

Si yo fuera…

Messi…

Esta noche no metía un Hat-Trick como Raúl, ¡Metía 6!

A ver la portada del Marca, seguro que para su director la noticia del día sería, la nueva y extraña lesión del resistente Robben…

¡O que el Madrid ya ha fichado a Kaká!

Otra vez…

Qué cosas…

Si yo fuera…

Iniesta…

Esta noche ingeniaba el show más grande de la historia. El mayor espectáculo del mundo conocido. Arte puro. Ballet en un coliseo engalanado. Sinfonías clásicas nunca oídas. Cine de John Ford. Esculturas de defensas caídos en el suelo. Pinturas de Goya, ingleses fusilados por españoles…

Si yo fuera…

Astronauta, estaría relamiéndome…

¡Parece que volvemos a la luna!

¿Volvemos?

¿Orion no era un coche? ¿Por qué las naves no pueden tener nombres normales?

¿No sería chulo decir que viajas a Marte en la Teodoro Molinero?

Si yo fuera…

Adicto a las dietas, metrosexual o vegetariano, cambiaría de principios…

¡Resulta que ahora comer grasas es bueno para la memoria!

A largo plazo, eso sí, si no recuerdas dónde has dejado las llaves esta mañana, no le eches la culpa al cerdo…

Ni a tu marido…

Si yo fuera…

Ecologista, creería a pies juntillas al Ministerio de Defensa británico…

Se han producido repetidas fugas radiactivas en su flota de submarinos nucleares. Pero no ahora, en los últimos años…

Y claro, no han puesto en riesgo el ecosistema, ni la salud humana…

¡Estaría bueno! ¡Vivan los políticos!

¡Que vaya el monstruo de Fraga a bañarse en esas aguas escocesas!

El mapa del tesoro

Prefiero hacer preguntas que contestarlas. ¿Por qué? Porque hay muchas preguntas inteligentes, pero pocas respuestas lo son. Al contrario que en este caso, ¿no?

Pero como un artículo de blog no puede ser sólo una sucesión de preguntas (¿Por qué no?), al menos uno bueno, voy a sumergirme en una obsesión que lleva rondando mi cabeza algunos días, golpeando cada neurona como si fuera la cuadriga de Messala contra la de Ben-Hur, y dejándome aún más tarado si cabe…

 

¿Por qué somos tan condenadamente contradictorios?

¿Por qué hacemos daño a quienes más queremos?

¿Por qué nuestro orgullo (o nuestra soberbia) nos empuja a esconder nuestros verdaderos sentimientos, con la única intención de rasgar los del otro?

¿Por qué somos tan propensos a llorar a solas y a quejarnos en público?

¿Por qué leches es más correcto ser inexpresivo, por qué parece más de fiar alguien que nunca muestra sus sentimientos, de verdad es más juicioso y maduro?

 

No pienso polemizar acerca de las respuestas. Y menos, si vives o naciste en el Bronx…

O en la Calle Serrano de Madrid…

No, es broma. Adoro debatir, lo que realmente odio es que las discusiones entren en el ámbito personal. A nadie le gusta sentirse juzgado. Y si la tormenta se te cuela bajo la ropa, si le das el tiempo suficiente, ten por seguro que acabarás enfermando.

Hay muchas formas de reaccionar después de una discusión o de un suceso que nos haya ofendido. Y no hablo de broncas entre desconocidos, o entre conocidos de quita y pon. Me refiero a esas riñas entre gente que supuestamente se quiere. Parejas, familia, amigos, amantes…

¿Cómo reaccionan? ¿Cómo reaccionamos?

Ahí va mi pequeña teoría, léela si no tienes otra cosa más importante que hacer, o baja la basura, guarrete, que ya huele…

 

1-      Unos, incontrolados e incontrolables, aumentan progresivamente las provocaciones hasta que todo salta por los aires. No es aconsejable toparse con esta gente cuando además, han empinado el codo más de lo recomendado por un buen camarero…

Son rencorosos, kamikazes, obstinados y el odio les ciega. No soportan las afrentas. No saben parar, ven el objetivo y no se detienen hasta destruirlo. Pueden ir de guerra en guerra hasta la derrota final…

La sinceridad se vuelve un arma arrojadiza y deja de ser virtud, para convertirse en un vicio indecente que nunca vestirá el elegante traje firmado por el maestro italiano Educazione…

 

2-      Otros, después del lógico acaloramiento, se encierran a meditar entre cuatro paredes, y cuando se les aclaran las ideas, con todas las cartas en la mano, buscan desesperados una nueva conversación. Dependiendo de la humildad del sujeto, para aprovecharse de su jugada, para vengarse, estilo Henry Gondorf en El Golpe, o para pedir disculpas sinceras y que les dejen explicarse. Y ahí, no sé por qué, veo más a un James Stewart, que cualquier otro papel de Paul Newman…

Newman siempre se guardaba un as en la manga, era una leyenda, era el indomable…

Sin duda, estaremos todos de acuerdo, esta opción, la del más respetuoso, a pesar de ser evidentemente, la más madura y generosa, no es la más común en la vida real. Hay que ser un santo para practicarla siempre. Porque si nuestro “contrario” no está a la altura, se te queda una cara de tonto…

Y el orgullo quema. Achicharra…

¿Y cuánto hace que no hay un Santo pisando esta tierra de pecadores?

¿Somos capaces de perdonar y olvidar? ¿El perdón sin olvido es perdón?

¿Por qué cada uno cree tener más derecho a ser perdonado que los demás, habiendo cometido el mismo “crimen”, pues siempre creeemos tener mejores excusas, y sin embargo, es tan difícil pedir perdón?

 

3-      Una gran mayoría, aficionados al teatro que nunca han visto abrirse el telón, prefieren hacer las paces lo antes posible, sin atar todos los cabos a poder ser, un rápido apretón de manos o un abrazo, acariciando con el colmillo la vena del cuello del discrepante. De este modo, oliendo aún la sangre fresca, activan el plan B, que es realmente su objetivo final. Ante todo, las apariencias, eso es esencial, que nadie diga…

Pero a continuación, se refugian con sus amigos en apestosos y sombríos pozos para despellejar a su presa. Ellos, son nadie. El criticón nace, se hace y se reproduce…

 

4-      Sin embargo, dentro de las maquiavélicas relaciones humanas, pienso que la más cruel, la más despiadada, la más violenta de las reacciones, es el silencio. El olvido aparente. ¡Zas! Aquí se acaba todo. Es la madre de todas las venganzas.

¿Qué significa ese silencio? ¿Ya no siente la necesidad de llevarse bien con el otro? ¿Se acabó el afecto de repente? ¿Los lazos eran tan finos? ¿Por qué no siente la necesidad de explicarse, ni de insultar? ¿Es un arma defensiva o un verdadero olvido? ¿Qué motiva dicha reacción? Entonces, ¿El pasado es una gran una mentira? ¿No pensáis que esta postura es el mayor indicio de inmadurez? ¿Por qué no se atreve, quien actúa así, a afrontar la realidad? ¿Miedo? ¿Rencor? ¿Cobardía? ¿Desidia? ¿Orgullo? ¿Soberbia? ¿Falta de interés? ¿Nuevos horizontes?

Siempre me ha intrigado esta actitud. Son personas frías, desde luego. Capaces de autocontrolarse mejor que los monjes tibetanos de Lhassa. Si nosotros manejamos el 10% de nuestro cerebro, ellos lo harán el 25. O lo aparentan muy bien…

¿O son despistados? ¿O duermen tan bien, porque su conciencia es muy poco censuradora? ¿Son personas de corazones renovables? Qué suerte, ¿no?

 

Supongo que a veces es más fácil perdonar a alguien que no te importa que a un amigo, a un familiar, a una pareja, o a un amante. Pasas página y capítulo cerrado, no vuelves a verlo. Sin embargo, tenemos memoria, ese eterno martillo pilón, que golpea más fuerte cuando tenemos enfrente a ese ser “querido”…

¿Y tener memoria tiene que ser algo malo? ¿Somos masoquistas y queremos acabar con un agujero en la cabeza? 

¡No!

Me niego. El odio es un lastre, no se puede estar toda la vida cabreado. Se puede superar. De cada discusión así, hay que sacar una lección. Si somos listos, nos hacen mejores, más fuertes, más sabios. No es agradable, por supuesto, pero no hay que negativizarlo todo, busquemos pepitas de oro hasta en el desierto…

¿Que es imposible? ¿Que en el desierto no hay más que arena?

Ay…

Bueno, quizás sea oro negro, pero os aseguro que vale la pena…

¡Te hará rico!

 

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XL



Beauty Out of Damage – Matuschka (1993)

Matuschka, la MUJER de la fotografía, nació en Nueva Jersey en 1954.
¿Qué os parece este autorretrato?
Fue portada en el New York Times Magazine el 15 de agosto de 1993. Y como te imaginarás, no pasó desapercibida, no fue una más. El prestigioso periódico recibió un inusual número de cartas al director. Fue impactante. Hubo un gran revuelo, los amantes de la polémica afilaron sus colmillos…
¿Si los senos desnudos eran censurados, por qué la fotografía de una mastectomía no lo era?
La imagen es provocativa, inspiradora, chocante, valiente, incómoda, admirable, ofensiva para algunos…
Matuschka posa mirando hacia una ventana, con un vestido blanco cuyo escote asimétrico descubre la mutilación sufrida. Mostrándose desnuda, pero sin darle importancia a las miradas que sabe, se posan en sus cicatrices. Maquillada, queriéndose, y esperando que el mundo la quiera tal y como es.
Toca un tema tabú, del que apenas se habla aún hoy en día. Muestra vulnerabilidad, y a la vez, la belleza de una mujer fuerte, ofrece esperanza, aliento y apoyo a muchas mujeres que padecen sus mismos injustos temores. No hace falta ocultarse, no hace falta recurrir a las prótesis…
A los 13 años, Matuschka recibió el primer golpe de la vida. Su madre murió. No superó el cáncer de mama que le habían diagnosticado.
Años más tarde, fue ella quien tuvo que pasar por el mismo trance. Esta vez sabía lo que se jugaba. Tenía cáncer de mama, pero no iba a rendirse. El doctor tomó una decisión y ella asintió. Haré lo que sea, pero quiero vivir. Había que extirparle el seno, y por supuesto, se lo extirparon. Después se enteró que el procedimiento quirúrgico pudo haberse evitado…
Demostró su fuerte carácter. Se volvió una activista muy importante y su trabajo se reorientó, quería fotografiar a las víctimas del cáncer de mama. Y qué mejor forma de empezar…
La foto se titula “Beauty Out of Damage”, belleza libre de daño. Fue nominada a los premios Pulitzer.
La fotografía es una protesta, un grito. En un mundo donde las mujeres sobresalen por el tamaño de sus pechos, logró que los indiferentes ciudadanos conocieran los estragos que causa el cáncer.
Según Carol Spiro, el presidente canadiense de Acción Contra el Cáncer de Mama, Matuschka “Hizo más por el cáncer de mama, que nadie en los últimos 25 años”.
No añado nada más. En el año 2003, la revista “Life” la eligió como una de las 100 fotografías que cambiaron el mundo.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXIX



D DAY, OMAHA BEACH- June 6 1944

“Yo fui el primero que salió. El hombre número siete fue el siguiente en llegar a la playa sin ser alcanzado. Todos los de en medio fueron alcanzados. Dos murieron; tres fueron heridos. Esa es la suerte que tenías que tener.”
Capitán Richard Merrill, Segundo Batallón de Rangers

“¿Vas a quedarte ahí tendido para que te maten, o te vas a levantar y hacer algo para arreglarlo?”
Teniente anónimo, sector Easy Red

Espectacular fotografía histórica. Muy atractiva si sabes que hoy vas a dormir bajo tus suaves sábanas. Me gusta su punto de vista. Es como si ahora te tocara a ti. Vamos, chico, salta. Pero gracias a Dios, no estuvimos allí. Son tropas de la Primera División de los Rangers desembarcando valerosas en la playa de Omaha en la mañana del 6 de junio de 1944. Mucho de ellos no llegaron a subir la colina que se intuye al fondo. El día D, el día que comenzó la Operación Overlord, el inicio de la liberación de la Europa continental, el desembarco de Normandía. La Segunda Guerra Mundial.
Playa de Omaha fue el nombre en clave de uno de los principales puntos de desembarco durante la invasión aliada en la Francia ocupada por los alemanes. Aquellos Nazis de la cruz gamada. La playa estaba situada en la costa norte de Francia, frente al Canal de la Mancha, desde el este de Sainte Honorine des Pertes hasta el oeste de Vierville sur Mer. Tenía 8 kilómetros de longitud.
Los responsables de tomar esta playa fueron las tropas del Ejército de los Estados Unidos, la 29ª División de Infantería, a la que se unieron ocho compañías de Rangers estadounidenses.
La estrategia fue planeada al milímetro. Y sin embargo, nada salió como se había proyectado. O muy poco. Ni siquiera Churruca hubiera podido navegar con precisión en aquellas aguas. Era dificilísimo, y ésa fue la razón de que la mayoría de las lanchas de desembarco no alcanzaran sus objetivos y tuvieran que improvisar. Además, las defensas eran inesperadamente fuertes y causaban numerosas bajas en las tropas estadounidenses en cuanto desembarcaban.
Todas las embarcaciones que se aproximaban a unos pocos metros de la orilla, recibían un intenso fuego de armas automáticas y artillería. Sálvese quién pueda.
¿No has visto la primera parte de “Salvar al soldado Ryan”?
Solo entonces se descubrió la poca efectividad del bombardeo anterior al desembarco. Retrasados por el estado del tiempo y tratando de evitar disparar sobre los vehículos de desembarco que avanzaban hacia Omaha, los bombarderos descargaron su artillería tierra adentro. Demasiado dentro. No tuvieron ningún efecto real sobre las defensas costeras. Y bien que lo pagaron…
¿Hubieses saltado con todos tus compañeros, sabiendo que te dirigías a una sangría?
¿Eres suficientemente valiente o inconsciente?
“La sangrienta Omaha”, así la llamaron. Murieron 3000 aliados y 1200 alemanes.
Somos la próxima bala del cañón…
¡Adelante!
Los comandantes pensaron en abandonar la playa, vistos los penosos resultados, pero pequeños grupos individuales de soldados presionaron con más fuerza y consiguieron penetrar hacia el interior. Héroes…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVIII

Marc Riboud – Jan Rose

Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

21 de Octubre de 1967, un millón de manifestantes se concentran frente al Pentágono, en la capital de los Estados Unidos, en Washington. Protestan contra la guerra de Vietnam, ya están hartos de la política que lleva a cabo su gobierno y quieren que se les escuche. El fotógrafo Marc Riboud trabajaba para la agencia Mágnum por aquel entonces, y le tocó cubrir el evento. Al pie del cañón. De pronto, vio cómo una joven abandonaba el rebaño, armada con una flor en la mano, un corderito acercándose al lobo. Completamente indefensa. Imagínatela. Se aproxima serena, los soldados de la Guardia Nacional, asisten desconcertados a la escena, cargando sus fusiles, preocupados por la gravísima amenaza que se les avecina, al borde de un patatús, con la tensión por la nubes, y por eso, esperando órdenes aún más drásticas, apuntan sus bayonetas al pecho de la peligrosa chiquilla, que sólo quería colocar la flor en uno de los fusiles, ése era su trofeo. El nombre de la valiente es, Jan Rose Kasmir. Tenía 17 años.
“No era una provocación. Sólo les quería hablar de amor”.
“No eran máquinas de la guerra, solo era un grupo de hombres obedeciendo órdenes”.

La fotografía no tardó en convertirse en un símbolo para los movimientos y manifestaciones en favor de la paz, encarna la lucha de las masas contra las injusticias, lo mejor del ideario hippie, el amor como fuente para resolver conflictos. El pacifismo activo que “lucha” contra la represión del poder.

Pasaron los años y el ideal hippie se esfumó. Jan Rose cayó en la droga, fue violada y acabó marginada. Una pena.

Marc Ribaud nació en Lyon, Francia, el 24 de Junio de 1923. Hasta 1951 trabajó como ingeniero en las fábricas, y luego se convirtió en un fotógrafo independiente. En 1952 se trasladó a París como ayudante de Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, los fundadores de Magnum Photos. Su capacidad de capturar instantes a través de potentes composiciones ya era evidente…

En 1957 fue uno de los primeros fotógrafos de Europa que llegó a China, y años más tarde pudo ser testigo privilegiado durante la Revolución Cultural del Presidente Mao. El dictador que vistió igual a todos los chinos. Vietnam del Norte también fue una inspiración para sus reportajes. Eran tiempos convulsos por aquella zona…

Sus fotografías han aparecido en numerosas revistas, incluyendo Life, Geo, National Geographic, Paris-Match, Stern. Ganó dos veces el Overseas Press Club Award, y ha tenido grandes exposiciones retrospectivas en el Musée d’Art Moderne de la Ville de París y el Centro Internacional de Fotografía, Nueva York.

¿Qué ha cambiado en estos años? ¿Nos escuchan los “poderosos”? ¿Qué causas merecerían que nos quedáramos roncos gritando? ¿Por qué ya no nos movilizamos con esa valentía y educación? ¿Jan Rose no fue más que una simple lunática? ¿De verdad somos tan libres como nos creemos? ¿Dónde deberíamos colocar una flor hoy en día? ¿A quién? ¿Preferimos “pasar” y salir de compras? ¿Necesitamos unos pantalones nuevos? ¿Otros?

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVI

Margaret Bourke-White – Gandhi and his spinning wheel

“La violencia es el miedo a los ideales de los demás.”
“No hay camino para la paz, la paz es el camino.”
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.”
“Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.”
“La verdad jamás daña a una causa que es justa.”
“Dios no ha creado fronteras. Mi objetivo es la amistad con el mundo entero.”
“El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.”
“¿La civilización Occidental? Bueno, sería una excelente idea.”

Todos conocemos al enclenque de la imagen, al calvete concentrado en su lectura que está en segundo plano…
Bueno, seré más preciso y menos irrespetuoso, que deberían correrme a gorrazos. Evidentemente, no creo que nadie que lea esto, haya tomado cañas con él en un bar, pero supongo que cualquier persona mínimamente informada o instruida habrá oído hablar de él, conocerá su historia, aunque sólo sea por encima. Habrá oído “algo” en el telediario mientras hincaba el diente a un sabroso chuletón, o habrá visto la película dirigida por Richard Attenborough y protagonizada por Ben Kingsley…
Uy, eso es más difícil, me he pasado de optimista…
Vamos a ver, si no está jubilado, habrá tenido que estudiar su vida y su obra en la escuela, o habrá encontrado en el río de la vida, alguna de estas pepitas de oro en forma de fabulosas frases…
En fin, si tu padre no pertenece a la asociación nacional del Rifle, o si no has vivido en un iglú del Polo Norte desde tu nacimiento, sabrás de quién te hablo…
Dejo unos pocos datos…
Para los que necesitan que disipe la niebla…
Mohandas Karamchand Gandhī (2 de octubre de 1869 – 30 de enero de 1948); fue un pensador y político indio. Se le conoce con el sobrenombre de Mahatma o Māhatma Gandhi (la palabra mahatma significa “gran alma” y proviene del sánscrito).

Ahí donde le vemos, tan desvalido y sencillo, es uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XX. Un guía espiritual que fomentó la no-violencia hasta sus últimas consecuencias, si debía correr sangre, prefería que fuera la suya…
Es una pena que sus seguidores seamos más silenciosos…
Seamos, seamos…
Hay que ser muy valiente y tener mucho control mental para seguir sus directrices al pie de la letra. Hay que ser un santo…
Y desde luego, yo no lo soy…
La fotografía fue tomada en 1946 en la India. Y su autora es la neoyorkina Margaret Bourke-White (1904-1971), que había sido enviada para informar acerca de los últimos hechos acontecidos en la India. La prensa internacional asistía incrédula a los sucesos. Era todo muy raro. Gandhi promovía la desobediencia civil y la resistencia pasiva, capitaneaba una lucha pacifica para lograr la independencia de la India. ¿Quería la independencia sin pegar un sólo tiro? ¿Se había vuelto loco? ¿Por qué la gente le escuchaba y seguía sus “órdenes”? Una de sus acciones más memorables fue la llamada “Marcha de la sal”, una manifestación a través del país, caminando en loor de multitudes, para dejar clara su oposición a los impuestos a los que estaba sujeto este producto básico. La explotación de los campesinos indios por los industriales británicos había originado una pobreza desmedida en el pueblo, y la industria propiamente india, desaparecía. Era insignificante. Gandhi propuso una solución. Potenciar el renacimiento de las industrias artesanales. Comenzó a usar una rueca como símbolo de su vuelta a la vida campesina, más sencilla y humilde, y como metáfora del renacimiento de las industrias autóctonas. El hilado manual…
Margaret intimó de veras con esa rueca que vemos en primer plano. Si quería sacar la foto que tenéis delante, debía aprender a utilizar esa rústica rueda…
Margaret alucinó. Si yo compro mi ropa en la Quinta avenida, debió pensar…
Probó, pero no era tan fácil, un intento, dos, tres, empezó a frustrarse…
Hasta que finalmente aprendió. Y sacó su foto. Y nos la legó a nosotros para que pudiéramos ver a Gandhi, estudiando y cavilando, cómo trasladar verdaderamente a un primer plano esa rueca, cómo reubicar a su pueblo, que por fin, iba a ser protagonista, cómo debían manejar el poder que iban a recobrar. Todo eso, dos años antes de que fuera asesinado por un extremista hindú…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXV

Edward S. Curtis – Red Hawk at an Oasis in the Badlands (1905)

Edward Sheriff Curtis (1858 – 1952) fotografió al Jefe Sioux Ogala mientras su caballo bebía en un oasis hace poco más de un siglo. El color sepia aporta ese aire legendario que hoy en día atribuimos a aquellos pobladores indígenas que lucharon a vida o muerte por defender sus tierras. Una imagen muy bella, que demuestra el respeto que Curtis profesaba por los indios, cabeza alta, rebosante de dignidad, orgulloso de sus raíces, un trato muy diferente al que estaban acostumbrados a recibir por parte de los pieles blancas…
Curtis trabajó más de 30 años documentando la vida, costumbres, mitos, hábitos, religión, lengua…
Se interesaba por todo lo que rodeaba a las tribus americanas. Quedó fascinado. Poco a poco, fue siendo aceptado como uno más. Gradualmente. Quería ganarse la confianza de los indios, pero debía demostrar que nunca los traicionaría. Permitió que sus nuevos amigos aprendieran a reconocer sus huellas, al tiempo que su deslumbramiento inicial, se convertía en un afecto duradero y fiel…
Incluso le permitieron participar en rituales secretos. Rituales como por ejemplo, uno en el que después de 17 días de ayuno, los guerreros danzaban al son de los tambores, con el cuerpo pintado y tapados sólo con un taparrabos. Y eso no era lo peor…
¡Sosteniendo una serpiente cascabel viva mordida con su boca!
Se dice, cuenta la leyenda, que Curtis, fue uno de los pocos, quizás el único blanco, al que los indios americanos, los chamanes más concretamente, uno de los pocos, decía, al que permitieron conocer “El Gran Misterio”, el Manitú.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXVI

Philippe Halsman – Dalí atomicus (1948 )

“El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.”
“La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco…”
Salvador Dalí (1904-1989)
Ejem…

Hoy cambio de registro, necesito sonreír. Y qué mejor que esta fotografía. Me parece genial, como su protagonista. Salvador Dalí. Es surrealista, encantadora e inolvidable. Un blanco y negro lleno de color. La demostración palpable de que el hombre no puede saltar fuera de su sombra, un sueño hipnotizante y optimista, una fantasía radiante que te quita más años que un lifting, el testimonio de un mundo loco que a veces nos lo tomamos demasiado en serio…
Dalí se encuentra suspendido en el aire, feliz mirando al cielo con su pincel en la mano. A su lado, aunque muy lejos, en otra dimensión, vuelan tres gatos escaldados, un lienzo de ocasión levita muy digno en el centro de la imagen, una silla desacomodada busca un trocito de suelo donde caer y un reguero de agua, que parece el trazo grueso de un pintor convencional horrorizado por el cuadro, baña con un extravagante talento la fotografía…
Un pensamiento tan espontáneo, que sólo necesitaron 5 horas para que se encendiera la bombilla…
Y sólo lanzaron 26 veces a los gatos…
Pobres…
Los gatos…

Halsman es considerado uno de los grandes retratistas del siglo XX, un prestigioso fotógrafo de moda. Muy fashion. Retrató a celebridades procedentes de campos tan dispares y variopintos como la política, el cine, el arte, la ciencia o, incluso, el pensamiento, Marilyn, Nixon, Audrey Hepburn, Dalí, Einstein…
Nació en Letonia en 1906 y murió en 1979. De joven fue uno de los fotógrafos de moda independiente más famosos de Paris, hasta que emigró, con la ayuda de Einstein, a los Estados Unidos. Las tropas nazis invadían Francia…
No fue cobardía, era judío…
Realizó 101 portadas para la revista Life, durante los años 40 y 50, todo un récord…
Causó furor fotografiando a personajes famosos saltando. Sí, así de simple. Saltando. Ingenioso y bromista. Un fenómeno que se conoció como “Jumpology”. No era el primero que lo hacía, pero sí quien más pasión puso…

“En un salto, el protagonista, en una repentina explosión de energía, supera la gravedad. No puede controlar todas sus expresiones, su gesto en la cara y los músculos de sus miembros. La máscara se cae. La persona real se hace visible. Uno sólo tiene que atraparlo con la cámara.”

Corría el año 1941 cuando conoció a Salvador Dalí. Este encuentro produjo una estrecha y brillante colaboración entre ambos. El fotógrafo transcribía las ideas del pintor en el lenguaje de su propio medio artístico. Además de “Dalí Atomicus”, me encanta “In Voluptas Mors” (1951). Alucinante. Tétrico y cachondo…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXV

San Ysidro, California, Arrest of border crossers (San Ysidro, California, arresto de los que cruzan la frontera), 1979 – Alex Webb

Pocos son entre los hombres los que llegan a la otra orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en estas playas…
Buda (563 AC-486 AC)

Parece mentira que una cita de Buda tenga tanta vigencia en un contexto tan diferente. Evidentemente, la orilla a la que se refería el que nació con el nombre de Siddhārtha Gautama, no está en la frontera entre México y Estados Unidos. Pero los espaldas mojadas también buscan una vida mejor, ¿no?
Quieren disfrutar del nirvana, pero si es posible, sin pasar hambre. Buscan despejar sus sentidos y arrinconar las preocupaciones que no les dejan vivir plenamente…

“Un lugar de continuo tránsito por el que cruzan constantemente en ambos sentidos emigrantes, turistas, trabajadores, compradores y contrabandistas, siempre en busca de algo, siempre dirigiéndose hacia el otro lado”

Es una fotografía dura, y sin embargo, irónicamente onírica. Aquí conocemos “bien” los riesgos y los padecimientos de los emigrantes, y no porque cada día veamos en los telediarios pateras que naufragan olvidando en el fondo del mar miles de cadáveres, que son la causa verdadera de que suba el nivel del mar. No. Hace no muchos años, nuestros padres o abuelos tuvieron que buscarse la vida en tierras extrañas. No deberíamos olvidarlo…
El fotógrafo estadounidense Alex Webb (San Francisco, California, 5 de Mayo de 1952), el autor de esta fotografía, es miembro de la agencia Magnum desde 1976 y habitual de Life o National Geographic. Durante más de 25 años plasmó su fascinación por la frontera entre México y Estados Unidos. Un territorio de unos 3.200 kilómetros, desde Matamoros a Tijuana, donde se desarrolla la tragedia de la inmigración clandestina. Su obra captura la angustia, las paradojas, el desamparo…
Estudió Historia y Literatura en Harvard y Fotografía en el Carpenter Center for the Visual Arts. Harvard…
Según Alex, esta zona fronteriza está “culturalmente entretejida” y constituye un tercer país, “Aunque un río, una valla o una alambrada lo dividan tajantemente, sigue siendo uno”.
En la fotografía vemos cómo la migra (policía norteamericana antiinmigración) que suele acudir en coches y helicópteros para arrestar a los inmigrantes, realiza una detención. A mí me da la impresión de que el chico de la camisa granate adopta la posición de un Jesús crucificado. Vale, no soy tonto, deja que me explique, sé que levanta los brazos porque lo han capturado y le están cacheando…

Ay…

Dios, no sé si estaré viendo fantasmas…

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