La próxima vez que me enterréis, avisadme antes. Qué menos…

ataud¿Qué tal un poco de humor negro? ¿Cómo te sentaría, una llamada comunicándote tu propia muerte?

Imagina que sales de juerga una noche, y al día siguiente, muy pronto, por la mañana, que bien pueden ser las 2 de la tarde, te llama uno de tus amigos de correrías nocturnas…

-          Oye, Ademir Jorge (Pongamos que te llamas así, para ser fieles a la historia real). Me duele la cabeza, creo que aún estoy borracho. (Hip)

Y tú…

-          Pues muy bien… -Y claro, cuelgas.

¡Ring, ring! O la banda sonora de Kill Bill, o “Ilarié” de Xuxa, lo que tengas programado en el dichoso móvil…

-           Qué quieres…

-          Oye, Ademir Jorge, escucha. Puede que sea porque aún estoy perjudicado, pero… No te lo vas a creer… (Glup)

-          Tranquilo, después de verte romper el cristal de un bar con la cabeza, me lo creo todo. Suéltalo, venga.  Y déjame en paz, que estoy muy ocupado. (Todo esto en portugués, con acento brasileiro. Que suena más suavinho, ¿no?)

-           Acabo de escuchar en la radio una noticia…

-          Sí. Es lo que tienen las radios. Dan noticias… ¿Quieres que hable con Lula para que no vuelva a ocurrir?

-          Escucha. Esta tarde te dan sepultura…

-          ¿Qué?

-          Bueno, no a ti. O sí… Dicen que estás muerto. Que has tenido un accidente de tráfico mortal. Y tus familiares, muy afectados, inconsolables, van a despedirte esta tarde. Dentro de un rato, vamos…

-          ¿Qué?

-          Me caías muy bien, hemos sido uña y carne, así que yo no quiero perderme tu funeral… ¿Puedo ponerme el traje que llevé en tu boda?

Algo parecido, o no, ocurrió en Platina (Sur de Brasil) el pasado lunes, día de los difuntos. Ademir Jorge Gonçalves, un albañil de 59 años, tras pasar toda la noche bebiendo cachaca (aguardiente de caña) recibió esta desasosegante noticia. La diferencia es que él aún no había aparecido por casa, y no estaba resacoso, estaba con el “puntillo”. Ejem…

¿Qué hizo, entonces? ¿Qué harías tú, al conocer que te quieren enterrar? ¡Vivo!

¿Ponerte los pantalones, pegar un portazo, y enfilar hacia el cementerio?

Creo que él ya llevaba los pantalones puestos, pero el resto…

¿Os imagináis la cara de los asistentes?

El cortejo fúnebre, desconsolado. O no. Todos de negro. El cuerpo del fallecido en el ataúd. O no. Bueno, un cadáver había, eso está claro…

Y entonces…

Se oyen unos gritos. Un tarado muy poco respetuoso, piensan todos…

¡Cállese!

Pero…

¿Quién es ése? ¿Quién es ése, que se parece a mi tío Ademir Jorge? ¡Si dice que es Ademir Jorge! ¡¿Pero cómo?!

¡Es él! ¡Sí! ¡Ademir! ¿Pero cómo? ¡Estás… borracho!

Y entonces…

Los ojos de todos los perplejos enlutados, se giran en una dirección…

Si tú, no… él, quién… tú, él, no… quién…

El gerente de la funeraria, Natanael Honorato, cuando la situación se tranquilizó un poco, aseguró a los periodistas, que algunos de los familiares tuvieron dudas durante el reconocimiento, algo que a mí, personalmente, me extraña bastante, sí. Pero una de las tías, muy pomposa y segura, en mi imaginación, y cuatro amigos del alma, confirmaron la identidad del muerto, que quedó recubierto por las lágrimas de cocodrilo. Qué iba a hacer el inefable Natanael…

Un alivio. Al fin, continuemos la rutina, maquilladle…

“¿Cómo iba a imaginar que el cuerpo no era el de la víctima? Si la propia familia, que conocía al sujeto, reconoció el cuerpo”, explicó el honorable Honorato…

El albañil no perdió la vida. Pero sí su antigua vida. Cuentan que el dueño del apartamento en el que vivía (uno de los que reconocieron el cadáver, casualmente) quemó sus ropas y el colchón donde “dormía”…

¿No es una noticia fascinante?

A mí me ha encantado. Es para morirse de risa. Con perdón…

FRASES CÉLEBRES DEL DEPORTE EN LETRAS DE ORO

La historia es caprichosa. Vale, sí, es un tópico, lo sé. Pero te lo voy a demostrar…

¿No sabías que es caprichosa?

Ay…

Y aún voy a confesarte más cosas, escucha con interés. Perdón, lee, con la máxima atención…

Yo sé, que la historia es una mujer muy sabia y maniática, a la que cómo no, le gusta sentirse querida. Normalmente suele dejar pistas para que podamos conocerla a fondo. Aunque nos empeñamos en manipularla, al final, la verdad sale a la luz. Sin censuras. No siempre cuando queremos, pero salir, sale. Como buena mujer es perseverante.

Sin embargo, tiene secretos que jamás contará. Y he averiguado uno de ellos. Lee para tus adentros, no en alto, por favor, no se sabe quién puede estar escuchando…

La historia apunta en un libro secreto algunas frases célebres de personajes famosos. Sí. De verdad. No es broma. Como a ti, esto le hace reír…

Y sabemos que la risa es nuestra verdadera patria.

¿Que por qué lo sé? He tenido suerte, como bien sabe Woody Allen, el azar puede ser más influyente en nuestras vidas, que el talento o el esfuerzo. Ha caído en mis manos, una copia del capítulo dedicado a los deportistas, o a los que alguna vez hablaron sobre el deporte. Sí, soy un tipo con suerte. Y no voy a decir cómo lo conseguí, así que si no quieres que te mienta, no preguntes. Tengo un capítulo del libro secreto, estoy tan emocionado que no pienso entrar en casa en cuatro días. Hay que celebrarlo…

¿Haciendo deporte? ¡No!

Bebiendo champán…

La historia escribe en letras de oro, y por lo que he podido leer, guarda el libro en un cajón que tiene en su cueva del centro de la tierra. Es increíble, porque hay una frase que aún está fresca, puedo oler el oro…

Este fin de semana, millones de españoles fuimos testigos del hecho que provocó que la historia abriera su libro por la página 11567. Roger Federer, el que dicen, es el mejor jugador de tenis de todos los tiempos, tuvo que hablar ante el subyugado público australiano, tras perder la final del Open de Australia contra Rafa Nadal. Y entonces, saltó la chispa. Sonó la campana. Otra frase para la historia…

“Dios, esto me está matando…”

Hacía ya tiempo que el suizo no era el protagonista de una de las frases, por lo que he visto…

 

“Me asombro a mí mismo por la increíble manera en la que utilizo mi talento para ganar. Los que me seguían cuando era más joven sabían que tenía potencial, pero no creo que nadie pensara que llegaría a dominar así el juego”

 

A menudo, el silencio nos viste de elegancia. Sé que soy un poco egoísta quedándome para mí este capítulo y espero de veras, que tuviera una copia, porque no lo voy a devolver…

Pero os voy a dejar unas pinceladas de este cuadro que va a adornar mi casa y la de mis descendientes como un tesoro, un palacio…

Que lo disfrutéis…

Mi tesoro, gotitas de sabiduría…

 

Guillermo Vilas, en referencia a sus decepciones en Wimbledon.

“El pasto es para las vacas”

 

Steffi Graff

“No puedes medir tu éxito si nunca has fallado”

 

John McEnroe

“¿Bromea o qué?, ¡La bola entró!”

 

Matt Biondi

“Hay demasiado énfasis en el éxito y en el fracaso y muy poco en cómo la persona progresa a través del esfuerzo. Disfruta del viaje, disfruta cada momento y deja de preocuparte por la victoria y la derrota”

 

Michael Jordan

“He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”

 

Magic Johnson

“No preguntes qué pueden hacer tus compañeros por ti. Pregunta qué puedes hacer tú por tus compañeros”

 

Shaquille O’Neal

“Estoy cansado de escuchar hablar de dinero, dinero, dinero, dinero y más dinero. Sólo quiero jugar a baloncesto, tomar Pepsi y vestirme con Reebok”

 

Juan Manuel Fangio

“Siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor”

 

Ayrton Senna

“El segundo es el primer perdedor”

 

Florence Griffith

“No se fracasa hasta que no se deja de intentar”

 

Abebe Bikila, ganador del maratón de los Juegos Olímpicos de Roma´60. Corrió descalzo.

“La zapatillas molestan para correr”

 

Mohammed Alí

“soy el más grande”

“Soy guapo, soy rápido… nadie puede ganarme”

 “¿Para qué quieres eso, para sujetarte los pantalones?” –Alí a Sonny Liston, refieriéndose al cinturón de campeón del mundo que llevaba antes de su primer combate.

“¡Soy duro!… He estado talando árboles… Me he peleado con un aligator… Me he pegado con una ballena… He esposado al trueno y he metido al rayo en la cárcel. La semana pasada asesiné a una roca, lesioné a una piedra y mandé al hospital a un ladrillo’’ – En una rueda de prensa promocionando su pelea contra George Foreman.

Se mueve como una mariposa pero pica como una abeja’’ – Bundini Brown, asistente de Alí.

 

Roberto “Mano de Piedra” Durand, quien dejó el boxeo a los 43 años.

“Viejo es el viento… y sopla”

 

Cus D’Amato, explicando cómo entrenó a Tyson.

 ‘’Primero transformé la chispa en una llama. Esta se tornó en fuego, y el fuego en un incendio incontrolable’’

 

Larry Homes

‘’Es duro ser negro. ¿Has sido negro alguna vez? Yo fui negro una vez… cuando era pobre’’

 

Joe Frazier

‘’Yo no quiero noquear a mi adversario. Quiero pegarle, alejarme, y mirar cómo le duele. Yo quiero su corazón’’

‘’Alí es el mejor luchador de todos los tiempos después de mí’’ después de ‘’La Batalla de Manila’’.

 

Willie Pep
‘’Todas mis mujeres eran grandes amas de casa, siempre que nos separábamos, ellas se quedaban con la casa’’

 

“¡Esperad! Contarle hasta diez, que seguro que se levanta ‘’  palabras pronunciadas en el entierro de Stanley Ketchel


Bill Shankly, Legendario entrenador del Liverpool.

“Ninguna enfermedad me hubiera mantenido alejado de este partido. Si hubiese estado muerto, hubiera hecho sacar la caja, ponerla en la grada y hacer un agujero en la tapa.”

“Esta ciudad tiene dos grandes equipos: el Liverpool y los suplentes del Liverpool”

“El problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no el juego”.

“Algunos creen que el fútbol es cuestión de vida o muerte, pero es mucho más que eso.”

 

John Lambie, entrenador del Patrick Thristle.

Cuando el masajista le comunicó a John que un delantero que había chocado con un rival no recordaba quien era, el entrenador le respondió:” ¡Perfecto! Dile que es Pelé y que vuelva al campo rápidamente”

 

Jock Stein, seleccionador de Escocia.

“Tenemos la mejor hinchada del mundo, pero nunca he visto a un hincha marcar un gol”

 

John Benjamin Toshack

“Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a siete u ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos cabrones.”

 

Vujadin Boskov, entrenador y filósofo, 1981

“Futbol es fútbol y gol es gol”
“Prefiero perder un partido por nueve goles que nueve partidos por un gol”

 

Bambino Vieira.

“Un fenómeno, Romario. Impresssionante, Fernando, impresssionante. Tan rápido, que era capaz de girar en una moneda”

 

Carlos Salvador Bilardo

“Pisálo, Pisálo… ¡Al enemigo ni agua!!”

 

Cesar Luis Menotti

“Los Italianos no es que defiendan bien, es que defienden con muchos”

“El fútbol es tan generoso que evitó que Bilardo se dedicara a la medicina”

 

Javier Clemente

“Como un portero no llegue al vestuario lleno de barro, no es portero”

 

Javier Irureta

“Tan importante como jugar bien es no estorbar”

 

David Vidal

“Mágico González fumaba. Y un día le dije: Jorge, si no le das más de 20 toques a un paquete de tabaco, lo dejas, y si no, te dejare yo en paz… Le dio más de 20 toques y yo me tuve que dar media vuelta e irme”

 

Tim, entrenador brasileño.

El fútbol es una manta corta: si te tapas los pies te descubres la cabeza, y si te tapas la cabeza te descubres los pies”

 

Helenio Herrera, tras perder un partido ante un equipo al que le habían expulsado a un jugador

“Se juega mejor con diez que con once”

 

Alfredo Di Stéfano

“El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto”

“Un 0-0 es como un domingo sin sol”

“Las finales no se juegan…se ganan.”

“No te pido que atajes las que vayan dentro, pero por lo menos no te metas las que vayan fuera…” Di Stefano al portero del Valencia, equipo que entrenaba.

“Jugamos como nunca, y perdimos como siempre”

 

Johan Cruyff

“Mis delanteros solo tienen que correr 15 metros a no ser que sean estúpidos o estén durmiendo”

“Ellos ficharon a Desailly, nosotros a Romario” Antes de la final de Atenas que perdió el Barça 4-0.

“Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde”

 

Jorge Valdano

“Ganar queremos todos, pero sólo los mediocres no aspiran a la belleza. Es como pretender elegir entre un imbécil bueno o un inteligente malo. ”

“También al fútbol lo atacó el bacilo de la eficacia y hay quien se atreve a preguntar para qué sirve jugar bien. Resulta tentador contar que un día osaron preguntarle a Borges para qué sirve la poesía y contestó con más preguntas: ¿Para qué sirve un amanecer? ¿Para qué sirven las caricias? ¿Para qué sirve el olor del café? Cada pregunta sonaba como una sentencia: sirve para el placer, para la emoción, para vivir. ”

 “¿Un rival sin interés atacante? Es como intentar hacer el amor con un árbol.”

“Debimos decirle a Maradona: Mirá, Diego, vos jugás al fútbol como Dios, pero sólo sos un hombre”

 

Diego Armando Maradona

“Con las drogas, simplemente di: NO”
“Estoy orgulloso cuando se habla de Alfredo Di Stéfano porque cuando Pelé fue a jugar a Europa dio asco, mientras que Alfredo jugó bien en todo el mundo”

“Pase lo que pase. Dirija quien dirija. Todo el mundo sabe que la camiseta 10 de la selección será mía para siempre.”

“Yo crecí en un barrio privado… privado de luz, agua, teléfono…”
“Déjenme vivir mi vida. Yo no quiero ser un ejemplo”

“Fue la mano de Dios”

Fue un lindo gol, pero no una maravilla. Raquel Welch es una maravilla, no un gol” En el vestuario del Estadio Azteca, después del gol a los ingleses.
“Qué esquiúsmi, ni esquiúsmi (por el ‘disculpe’ en inglés). La próxima te meto una patada en los huevos” (Maradona a un rival que lo golpeó).

“Barrilete Cósmico, ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?” (Víctor Hugo Morales)

 

Michel Platini

“Nadie duda que Zidane es un jugador tremendo, pero lo que Zidane hace con una pelota, Maradona lo hace con un naranja”

 

Marco van Basten

“En el fútbol opino lo mismo que Ivan Lendl respecto al tenis: si quieres tener un amigo, cómprate un perro”

 

Gary Lineker

“El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”

 

Kevin Keegan, tras su retiro del fútbol.

“El asunto más difícil es encontrar algo para reemplazar al fútbol, porque no hay nada”

 

Alan Hansen, siendo jugador del Liverpool.

“Nunca disputé los balones aéreos en el Liverpool. Se sabe que cada vez que cabeceas el balón se pierden ciento cincuenta neuronas. Así que mandaba a Mark Lawrenson a hacer ese trabajo. Siempre conviene delegar. Es la prerrogativa de los capitanes.”

 

George Best

“Gasté mucho dinero en alcohol, mujeres y coches. El resto lo desperdicié”

“La prensa es muy mentirosa. Dicen que me he acostado con 200 mujeres, pero solo fueron 100″

“Cada vez que entro en un sitio hay sesenta personas que quieren invitarme a beber, y yo no sé decir que no”

“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol. Fueron los peores 20 minutos de mi vida”

“Tenía una casa cerca del mar. Pero para ir a la playa, era necesario pasar delante de un bar. Nunca he visto el mar”

 

Samuel Eto’o

“Ni pagándome mil millones iba a ir al Madrid. Porque no iba a ser feliz. No soy un chico de prometer cincuenta goles, lo que puedo prometer es correr como un negro para mañana vivir como un blanco”

 

Schillacci

“Ser delantero se ha convertido en un oficio difícil. Pero siempre es mejor que trabajar”

 

Mark Viduka
“No me importaría perder todos los partidos, siempre y cuando ganemos la Liga”

 

Roberto De Vicenzo

“En 1950 me invitaron a Europa en un viejo barco de guerra. ‘¿Y si se hunde?’, pensé. Así que invité a Antonio Cerdá, Eduardo Blasi y Ricardo Rossi. Si me ahogaba, por lo menos los rivales venían conmigo”

 

Tarcisio Burgnich, el defensa italiano encargado de marcar a Pelé.

Antes del partido, me decía; es de carne y hueso, como yo. Luego comprendí que estaba equivocado”


Alfredo Davicce, presidente del Inter.

“Como presidente del club tengo la obligación de respaldar al técnico del equipo hasta cinco minutos antes de echarlo”

 

John Boynton Priestley, escritor británico.

“Decir que pagaron para ver a 22 mercenarios dar patadas a un balón es como decir que un violín es madera y tripa, y Hamlet, papel y tinta”

 

Jean Giraudoux, dramaturgo francés.

“El deporte es el esperanto de las razas”

 

Roberto Fontanarrosa, humorista y escritor argentino.

“Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha”

 

Francisco Umbral, escritor español.

“El deporte es una estilización de la guerra”

 

John Ford, director de cine.

“El ejercicio físico es una bobada; si estás bien no lo necesitas, y si estás mal, no puedes hacerlo”

 

Robert Graves, escritor británico

“En el deporte, como en el amor, la condición amateur debe ser estrictamente mantenida”

 

Séneca, escritor latino.

“La parte de nuestro cuerpo más sana es la que más se ejercita”

 

Pierre de Coubertin, pedagogo francés, renovador de los Juegos Olímpicos.

“Lo más importante del deporte no es ganar, sino participar, porque lo esencial en la vida no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo”

 

José Luis Coll, humorista español.

“Un país habrá llegado al grado máximo de su civismo cuando en él se celebren partidos sin árbitros.”

 

Heywood Hale, Periodista deportivo, actor y escritor estadounidense.

“El deporte no construye el carácter. Lo revela”

 

Ambrose Bierce, escritor estadounidense.

“Habla cuando estés enfadado y harás el mejor discurso que tengas que lamentar”

 

 

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XL



Beauty Out of Damage – Matuschka (1993)

Matuschka, la MUJER de la fotografía, nació en Nueva Jersey en 1954.
¿Qué os parece este autorretrato?
Fue portada en el New York Times Magazine el 15 de agosto de 1993. Y como te imaginarás, no pasó desapercibida, no fue una más. El prestigioso periódico recibió un inusual número de cartas al director. Fue impactante. Hubo un gran revuelo, los amantes de la polémica afilaron sus colmillos…
¿Si los senos desnudos eran censurados, por qué la fotografía de una mastectomía no lo era?
La imagen es provocativa, inspiradora, chocante, valiente, incómoda, admirable, ofensiva para algunos…
Matuschka posa mirando hacia una ventana, con un vestido blanco cuyo escote asimétrico descubre la mutilación sufrida. Mostrándose desnuda, pero sin darle importancia a las miradas que sabe, se posan en sus cicatrices. Maquillada, queriéndose, y esperando que el mundo la quiera tal y como es.
Toca un tema tabú, del que apenas se habla aún hoy en día. Muestra vulnerabilidad, y a la vez, la belleza de una mujer fuerte, ofrece esperanza, aliento y apoyo a muchas mujeres que padecen sus mismos injustos temores. No hace falta ocultarse, no hace falta recurrir a las prótesis…
A los 13 años, Matuschka recibió el primer golpe de la vida. Su madre murió. No superó el cáncer de mama que le habían diagnosticado.
Años más tarde, fue ella quien tuvo que pasar por el mismo trance. Esta vez sabía lo que se jugaba. Tenía cáncer de mama, pero no iba a rendirse. El doctor tomó una decisión y ella asintió. Haré lo que sea, pero quiero vivir. Había que extirparle el seno, y por supuesto, se lo extirparon. Después se enteró que el procedimiento quirúrgico pudo haberse evitado…
Demostró su fuerte carácter. Se volvió una activista muy importante y su trabajo se reorientó, quería fotografiar a las víctimas del cáncer de mama. Y qué mejor forma de empezar…
La foto se titula “Beauty Out of Damage”, belleza libre de daño. Fue nominada a los premios Pulitzer.
La fotografía es una protesta, un grito. En un mundo donde las mujeres sobresalen por el tamaño de sus pechos, logró que los indiferentes ciudadanos conocieran los estragos que causa el cáncer.
Según Carol Spiro, el presidente canadiense de Acción Contra el Cáncer de Mama, Matuschka “Hizo más por el cáncer de mama, que nadie en los últimos 25 años”.
No añado nada más. En el año 2003, la revista “Life” la eligió como una de las 100 fotografías que cambiaron el mundo.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXIX



D DAY, OMAHA BEACH- June 6 1944

“Yo fui el primero que salió. El hombre número siete fue el siguiente en llegar a la playa sin ser alcanzado. Todos los de en medio fueron alcanzados. Dos murieron; tres fueron heridos. Esa es la suerte que tenías que tener.”
Capitán Richard Merrill, Segundo Batallón de Rangers

“¿Vas a quedarte ahí tendido para que te maten, o te vas a levantar y hacer algo para arreglarlo?”
Teniente anónimo, sector Easy Red

Espectacular fotografía histórica. Muy atractiva si sabes que hoy vas a dormir bajo tus suaves sábanas. Me gusta su punto de vista. Es como si ahora te tocara a ti. Vamos, chico, salta. Pero gracias a Dios, no estuvimos allí. Son tropas de la Primera División de los Rangers desembarcando valerosas en la playa de Omaha en la mañana del 6 de junio de 1944. Mucho de ellos no llegaron a subir la colina que se intuye al fondo. El día D, el día que comenzó la Operación Overlord, el inicio de la liberación de la Europa continental, el desembarco de Normandía. La Segunda Guerra Mundial.
Playa de Omaha fue el nombre en clave de uno de los principales puntos de desembarco durante la invasión aliada en la Francia ocupada por los alemanes. Aquellos Nazis de la cruz gamada. La playa estaba situada en la costa norte de Francia, frente al Canal de la Mancha, desde el este de Sainte Honorine des Pertes hasta el oeste de Vierville sur Mer. Tenía 8 kilómetros de longitud.
Los responsables de tomar esta playa fueron las tropas del Ejército de los Estados Unidos, la 29ª División de Infantería, a la que se unieron ocho compañías de Rangers estadounidenses.
La estrategia fue planeada al milímetro. Y sin embargo, nada salió como se había proyectado. O muy poco. Ni siquiera Churruca hubiera podido navegar con precisión en aquellas aguas. Era dificilísimo, y ésa fue la razón de que la mayoría de las lanchas de desembarco no alcanzaran sus objetivos y tuvieran que improvisar. Además, las defensas eran inesperadamente fuertes y causaban numerosas bajas en las tropas estadounidenses en cuanto desembarcaban.
Todas las embarcaciones que se aproximaban a unos pocos metros de la orilla, recibían un intenso fuego de armas automáticas y artillería. Sálvese quién pueda.
¿No has visto la primera parte de “Salvar al soldado Ryan”?
Solo entonces se descubrió la poca efectividad del bombardeo anterior al desembarco. Retrasados por el estado del tiempo y tratando de evitar disparar sobre los vehículos de desembarco que avanzaban hacia Omaha, los bombarderos descargaron su artillería tierra adentro. Demasiado dentro. No tuvieron ningún efecto real sobre las defensas costeras. Y bien que lo pagaron…
¿Hubieses saltado con todos tus compañeros, sabiendo que te dirigías a una sangría?
¿Eres suficientemente valiente o inconsciente?
“La sangrienta Omaha”, así la llamaron. Murieron 3000 aliados y 1200 alemanes.
Somos la próxima bala del cañón…
¡Adelante!
Los comandantes pensaron en abandonar la playa, vistos los penosos resultados, pero pequeños grupos individuales de soldados presionaron con más fuerza y consiguieron penetrar hacia el interior. Héroes…

SALPICADURAS DE MADRUGADA



CAPÍTULO 1

No me gusta conducir de noche. Pero el domingo pasado no pude negarme, mi cuñado me llamó por teléfono a las 3 de la madrugada. Me despertó justo cuando Scarlett Johansson iba a invitarme a subir a su casa. Mi hermana estaba de parto. Y el gilipollas de él, no podría ir al hospital hasta el miércoles, estaba de viaje de negocios en China, en Shangai, a punto de cerrar un contrato trascendental para su empresa. Un capullo. Me vestí sin perder tiempo, cogí las llaves de mi viejo Golf negro y salí a la calle. Hacía frío, así que encendí fuego. Un cigarrillo. Las farolas alumbraban el vacío silencioso, no me gusta nada conducir así. Soy un tipo social, necesito ruido para pensar y amigos para beber alcohol.
¿Se había parado el mundo?
Mis vecinas dormían sus desgracias y sólo se escuchaban mis pisadas. Pero la ocasión merecía la pena, tenía que ser valiente por una vez en mi vida, iba a ser tío. Mi hermana me necesita, cuando todo acabe, después del nacimiento, necesitará que alguien la cuide, un pariente cercano, no una suegra. Cerré los ojos un instante, apreté los puños, suspiré, me cargué de energía aspirando un poco de nicotina y abrí la puerta para subir al coche. Suena ridículo, pero lo necesitaba.
Arranqué. Después de todo, sólo era una hora y media de viaje.
¿El bebé ya estará berreando cuando llegue?
Si su padre es su padre, puede que nazca por poderes…
Esbocé una sonrisa. Mi primer sobrino…
Espero que se parezca a su madre. Tiene un cincuenta por ciento de posibilidades de ser un zopenco. La botella medio vacía, lo sé. En fin, la suerte ya está echada, no hay nada que hacer, tendré que darle la paga al mocoso cada domingo, sea como sea…
Cuando me incorporé a la autopista, casi me meto en dirección contraria. Las musarañas. Pero reaccioné a tiempo. Tengo reflejos de jugador de ping-pong profesional. Siempre voy por la autopista a Santander. Y de noche, no se me pasaría por la cabeza otra opción. No soy un gran conductor. Metí un CD de música que me había bajado con el Emule. Sonó Rosario Flores, “Algo contigo”…
¡Necesito canciones más animadas, joder! ¡No quiero dormirme! ¡No me apetece nada morir esta noche! Hoy no…
Siguiente, siguiente, siguiente, ahora…
Sí, un poco de Estopa. Bien. Esto marcha. Aceleré hasta los 100 kilómetros por hora.
¿Será rubio? ¿Llegará a ser alguien o acabará siendo un fracasado como yo? ¿Votará al PP como su padre? ¿Meterá el gol del triunfo en la final de un Mundial vistiendo la camiseta roja de España? ¿Cuántas veces se divorciará?
Ni un coche, ni un alma, ni una luz en sentido contrario y tampoco siguiéndome. Al menos no llueve…
¿Habrá roto aguas? Hoy en día los partos no son tan dolorosos, seguro que le dan una pastillita y a los dos minutos ya puede coger a su hijo en brazos. Sonriendo y con los ojos vidriosos. Conozco a mi hermana, es una sentimental, demasiado, ahí está su debilidad. La mía es el optimismo…
Los kilómetros pasaban al tiempo que mi mente se quedaba en blanco. Concentrado en la carretera. Sentía que el aburrimiento arrancaba mi alma para poseer mi cuerpo, así que puse la radio después del segundo bostezo. El último recurso de un somnoliento que no puede echar una cabezadita, es escuchar un programa nocturno, no es agradable ponerse a pensar. Hay gente tan reservada que prefiere contar sus intimidades a miles de personas antes que a un amigo. Tienen problemas tan inverosímiles, que ni siquiera podrían ser argumentos de telenovela. Las amas de casa son muy exigentes. Pero a veces, te atrapan. Sí, lo confieso. Reconozco que un par de historias de las 3 ó 4 que escuché, me conmovieron. Bueno, me perturbaron. Estaba sensible, iba a nacer mi sobrino. Una chica gallega estaba liada con su padrastro. El caso es que grabaron en video una de sus clandestinas relaciones sexuales. Pero el azar y la rutina les jugaron una mala pasada. Se olvidaron de sacar la cinta del video. El abuelo, por casualidad, cogió el mando a distancia equivocado y apretó el botón más inapropiado…
Prefiero no contar cómo acabó todo. O sí, qué leches. El amante que hacía horas extras, cambió de dirección postal y ahora duerme más profundamente. Irónicamente, ha cumplido su sueño. Madre e hija conocen el secreto y a pesar de todo le quieren. Y le llevan flores cada sábado antes de ir a tomar un café…
Nunca encontraron al asesino. Un crimen perfecto. El adorable abuelito ahora vive en Benidorm, necesitaba cambiar de aires. Los huesos…
Vaya, un coche que quiere adelantarme. Le dejaré pasar. Otro que tiene un cuñado cabrón. Seguro.
¿Qué iba a hacer en la carretera a estas horas si no?
Después llamó un tipo muy curioso, y al acabar la historia, volví a meter el CD.
¿Por qué habré grabado esta canción, si no me gusta?
Vale, sí, hace unos años la cantaba con los amigos, pero ahora la odio. Hay canciones para escuchar y canciones para cantar.
¡Fuera!
Siguiente, a ver, no, siguiente, siguiente, ésta. Bryan Adams. Vamos a disfrutar de la nostalgia…
Como iba contando, había entrado en antena un loco zoofílico. Se liberaba con su cerdita Leandra. Y lloraba porque su padre iba a matarla. Al cochino. Cochina. Estaba enamorado, el pobre, y llamaba asesino a su progenitor entre sollozos. Se puso histérico, no había solución, decía, “mi padre es muy conservador y nunca lo entendería”…
Ya había escuchado suficiente basura. Como buen hombre, decidí no pensar en nada. Y lo conseguí. Había tramos iluminados por farolas de luces anaranjadas y otros completamente oscuros. Solitarios y poco recomendables para una jovencita de buen ver. Entonces, ponía las luces largas, me concentraba en las rayas blancas que engullía mi coche, olvidándome de cuanto me rodeaba, y empezaba a especular, ¿Será abogado o un hombre honesto? ¿Tendrá éxito con las mujeres o con los hombres? ¿Será travieso o aburrido? ¿Le gustará leer o será aburrido?
Estaba siendo un viaje muy agradable, el humo del segundo cigarrillo, me daba vida. Había dejado atrás Castro Urdiales, podía decirse que ya había pasado el ecuador…
Otro coche a lo lejos. Luces cortas, macho. Miré por el retrovisor. Negrura total. Odio conducir de noche.
¡Quiero llegar! ¿Ya habrá nacido?
¡Cabrón, las luces!
Algunos conductores son unos maleducados. Les da igual deslumbrarte. Van a lo suyo.
¿Dónde están los policías cuando se les necesita?
Apagué el cigarrillo en el cenicero, ya es suficiente, que soy deportista, juego al golf. Y tengo que empezar a dar buen ejemplo…
Agarré el volante con las dos manos y relajé mi cuello sin perder de vista la carretera…
Así sucedió. De pronto, sentí un fuerte golpe en el costado izquierdo del morro del Golf, ¡PUM! seguido de un ruido seco, pero no perdí la trazada, conseguí enderezar el coche. Fue un segundo. Menos. Un susto que casi me provoca un infarto. Mis ojos se abrieron como si fuera Malcolm McDowell en la Naranja Mecánica. No había visto nada extraño, ninguna luz, ningún chaleco reflectante, y sin embargo…
¿Qué había sido eso?¿Un perro? ¿Me habría dormido y era parte de una pesadilla?
No. Estaba sobrecogido. Y preocupado. Decidí frenar y aparcar a un lado de la autopista, pero para entonces ya había recorrido casi 600 metros. Estacioné en el arcén. Luces de emergencia y freno de mano. El corazón latía a mil pulsaciones por minuto. Me puse mi chaleco amarillo fluorescente y salí. Estaba todo muy oscuro. Tenebroso, incluso. Y por supuesto, yo no tenía linterna en el coche. Para qué. El silencio era total, y el frío me empujó a meter las manos en los bolsillos. Pegué un grito mientras me alejaba del coche.
-¿Hay alguien?
No hubo respuesta. Seguí caminando indeciso un poco más.
-Hola. ¿Puedo ayudar?
Lo mismo. Ninguna contestación, ningún sonido. Afiné el oído. Nada. Saqué el móvil del bolsillo e intenté iluminar la carretera como pude…
Muy limpia, casi reluciente…
Retrocedí sobre mis pasos, quería ver la chapa del coche. A esa velocidad, un choque con un animal corpulento, causaría un buen destrozo…
Pero nada, no vi nada raro.
¿Qué hago? ¿Qué ha pasado?
Tengo prisa, nadie me ha visto, ha sido un accidente y obviamente, no ha sido culpa mía. Además, es de noche, es peligroso salir a la calzada para cerciorarme.
¿Qué hago?
Ya no puedo hacer más…
Sí. Llamar al 112. Emergencia. Un accidente en el kilómetro tal. Aquí espero…
Eso debería haber hecho…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVIII

Marc Riboud – Jan Rose

Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

21 de Octubre de 1967, un millón de manifestantes se concentran frente al Pentágono, en la capital de los Estados Unidos, en Washington. Protestan contra la guerra de Vietnam, ya están hartos de la política que lleva a cabo su gobierno y quieren que se les escuche. El fotógrafo Marc Riboud trabajaba para la agencia Mágnum por aquel entonces, y le tocó cubrir el evento. Al pie del cañón. De pronto, vio cómo una joven abandonaba el rebaño, armada con una flor en la mano, un corderito acercándose al lobo. Completamente indefensa. Imagínatela. Se aproxima serena, los soldados de la Guardia Nacional, asisten desconcertados a la escena, cargando sus fusiles, preocupados por la gravísima amenaza que se les avecina, al borde de un patatús, con la tensión por la nubes, y por eso, esperando órdenes aún más drásticas, apuntan sus bayonetas al pecho de la peligrosa chiquilla, que sólo quería colocar la flor en uno de los fusiles, ése era su trofeo. El nombre de la valiente es, Jan Rose Kasmir. Tenía 17 años.
“No era una provocación. Sólo les quería hablar de amor”.
“No eran máquinas de la guerra, solo era un grupo de hombres obedeciendo órdenes”.

La fotografía no tardó en convertirse en un símbolo para los movimientos y manifestaciones en favor de la paz, encarna la lucha de las masas contra las injusticias, lo mejor del ideario hippie, el amor como fuente para resolver conflictos. El pacifismo activo que “lucha” contra la represión del poder.

Pasaron los años y el ideal hippie se esfumó. Jan Rose cayó en la droga, fue violada y acabó marginada. Una pena.

Marc Ribaud nació en Lyon, Francia, el 24 de Junio de 1923. Hasta 1951 trabajó como ingeniero en las fábricas, y luego se convirtió en un fotógrafo independiente. En 1952 se trasladó a París como ayudante de Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, los fundadores de Magnum Photos. Su capacidad de capturar instantes a través de potentes composiciones ya era evidente…

En 1957 fue uno de los primeros fotógrafos de Europa que llegó a China, y años más tarde pudo ser testigo privilegiado durante la Revolución Cultural del Presidente Mao. El dictador que vistió igual a todos los chinos. Vietnam del Norte también fue una inspiración para sus reportajes. Eran tiempos convulsos por aquella zona…

Sus fotografías han aparecido en numerosas revistas, incluyendo Life, Geo, National Geographic, Paris-Match, Stern. Ganó dos veces el Overseas Press Club Award, y ha tenido grandes exposiciones retrospectivas en el Musée d’Art Moderne de la Ville de París y el Centro Internacional de Fotografía, Nueva York.

¿Qué ha cambiado en estos años? ¿Nos escuchan los “poderosos”? ¿Qué causas merecerían que nos quedáramos roncos gritando? ¿Por qué ya no nos movilizamos con esa valentía y educación? ¿Jan Rose no fue más que una simple lunática? ¿De verdad somos tan libres como nos creemos? ¿Dónde deberíamos colocar una flor hoy en día? ¿A quién? ¿Preferimos “pasar” y salir de compras? ¿Necesitamos unos pantalones nuevos? ¿Otros?

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVI

Margaret Bourke-White – Gandhi and his spinning wheel

“La violencia es el miedo a los ideales de los demás.”
“No hay camino para la paz, la paz es el camino.”
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.”
“Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.”
“La verdad jamás daña a una causa que es justa.”
“Dios no ha creado fronteras. Mi objetivo es la amistad con el mundo entero.”
“El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.”
“¿La civilización Occidental? Bueno, sería una excelente idea.”

Todos conocemos al enclenque de la imagen, al calvete concentrado en su lectura que está en segundo plano…
Bueno, seré más preciso y menos irrespetuoso, que deberían correrme a gorrazos. Evidentemente, no creo que nadie que lea esto, haya tomado cañas con él en un bar, pero supongo que cualquier persona mínimamente informada o instruida habrá oído hablar de él, conocerá su historia, aunque sólo sea por encima. Habrá oído “algo” en el telediario mientras hincaba el diente a un sabroso chuletón, o habrá visto la película dirigida por Richard Attenborough y protagonizada por Ben Kingsley…
Uy, eso es más difícil, me he pasado de optimista…
Vamos a ver, si no está jubilado, habrá tenido que estudiar su vida y su obra en la escuela, o habrá encontrado en el río de la vida, alguna de estas pepitas de oro en forma de fabulosas frases…
En fin, si tu padre no pertenece a la asociación nacional del Rifle, o si no has vivido en un iglú del Polo Norte desde tu nacimiento, sabrás de quién te hablo…
Dejo unos pocos datos…
Para los que necesitan que disipe la niebla…
Mohandas Karamchand Gandhī (2 de octubre de 1869 – 30 de enero de 1948); fue un pensador y político indio. Se le conoce con el sobrenombre de Mahatma o Māhatma Gandhi (la palabra mahatma significa “gran alma” y proviene del sánscrito).

Ahí donde le vemos, tan desvalido y sencillo, es uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XX. Un guía espiritual que fomentó la no-violencia hasta sus últimas consecuencias, si debía correr sangre, prefería que fuera la suya…
Es una pena que sus seguidores seamos más silenciosos…
Seamos, seamos…
Hay que ser muy valiente y tener mucho control mental para seguir sus directrices al pie de la letra. Hay que ser un santo…
Y desde luego, yo no lo soy…
La fotografía fue tomada en 1946 en la India. Y su autora es la neoyorkina Margaret Bourke-White (1904-1971), que había sido enviada para informar acerca de los últimos hechos acontecidos en la India. La prensa internacional asistía incrédula a los sucesos. Era todo muy raro. Gandhi promovía la desobediencia civil y la resistencia pasiva, capitaneaba una lucha pacifica para lograr la independencia de la India. ¿Quería la independencia sin pegar un sólo tiro? ¿Se había vuelto loco? ¿Por qué la gente le escuchaba y seguía sus “órdenes”? Una de sus acciones más memorables fue la llamada “Marcha de la sal”, una manifestación a través del país, caminando en loor de multitudes, para dejar clara su oposición a los impuestos a los que estaba sujeto este producto básico. La explotación de los campesinos indios por los industriales británicos había originado una pobreza desmedida en el pueblo, y la industria propiamente india, desaparecía. Era insignificante. Gandhi propuso una solución. Potenciar el renacimiento de las industrias artesanales. Comenzó a usar una rueca como símbolo de su vuelta a la vida campesina, más sencilla y humilde, y como metáfora del renacimiento de las industrias autóctonas. El hilado manual…
Margaret intimó de veras con esa rueca que vemos en primer plano. Si quería sacar la foto que tenéis delante, debía aprender a utilizar esa rústica rueda…
Margaret alucinó. Si yo compro mi ropa en la Quinta avenida, debió pensar…
Probó, pero no era tan fácil, un intento, dos, tres, empezó a frustrarse…
Hasta que finalmente aprendió. Y sacó su foto. Y nos la legó a nosotros para que pudiéramos ver a Gandhi, estudiando y cavilando, cómo trasladar verdaderamente a un primer plano esa rueca, cómo reubicar a su pueblo, que por fin, iba a ser protagonista, cómo debían manejar el poder que iban a recobrar. Todo eso, dos años antes de que fuera asesinado por un extremista hindú…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXV

Edward S. Curtis – Red Hawk at an Oasis in the Badlands (1905)

Edward Sheriff Curtis (1858 – 1952) fotografió al Jefe Sioux Ogala mientras su caballo bebía en un oasis hace poco más de un siglo. El color sepia aporta ese aire legendario que hoy en día atribuimos a aquellos pobladores indígenas que lucharon a vida o muerte por defender sus tierras. Una imagen muy bella, que demuestra el respeto que Curtis profesaba por los indios, cabeza alta, rebosante de dignidad, orgulloso de sus raíces, un trato muy diferente al que estaban acostumbrados a recibir por parte de los pieles blancas…
Curtis trabajó más de 30 años documentando la vida, costumbres, mitos, hábitos, religión, lengua…
Se interesaba por todo lo que rodeaba a las tribus americanas. Quedó fascinado. Poco a poco, fue siendo aceptado como uno más. Gradualmente. Quería ganarse la confianza de los indios, pero debía demostrar que nunca los traicionaría. Permitió que sus nuevos amigos aprendieran a reconocer sus huellas, al tiempo que su deslumbramiento inicial, se convertía en un afecto duradero y fiel…
Incluso le permitieron participar en rituales secretos. Rituales como por ejemplo, uno en el que después de 17 días de ayuno, los guerreros danzaban al son de los tambores, con el cuerpo pintado y tapados sólo con un taparrabos. Y eso no era lo peor…
¡Sosteniendo una serpiente cascabel viva mordida con su boca!
Se dice, cuenta la leyenda, que Curtis, fue uno de los pocos, quizás el único blanco, al que los indios americanos, los chamanes más concretamente, uno de los pocos, decía, al que permitieron conocer “El Gran Misterio”, el Manitú.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXX

Eugene Smith – A dog and soldiers.

“La fotografía es solamente una débil voz, pero a veces, tan sólo a veces, una o varias fotos pueden llevar a nuestros sentidos hacia la conciencia; las fotografías provocan en ocasiones emociones tan intensas que llegan a actuar como catalizadores del pensamiento…
La fotografía es una débil voz. Una voz importante en mi vida, aunque no la única, una voz en la que tengo fe”

W. Eugene Smith.

¿No os apetece saltar? ¿Jugar?
Tranquilos, vemos la tierra, no va a desaparecer, ni nos la van a quitar…
¿No os parece una foto preciosa?
Es tan perfecta, que parece una danza. Ballet animal. Un detalle de alegría inesperada y belleza inexplicable en un universo bélico.

W. Eugene Smith (1918-1978), nació en Wichita (Kansas), aunque no quiso ser Wyatt Earp, apuntaba mejor a través del visor de una cámara, y falleció en Tucson (Arizona) a consecuencia de una hemorragia cerebral, debida al consumo masivo de drogas y alcohol. No le gustaba bostezar…
Pero no nos quedemos en la anécdota, aunque para él lo significara todo. Está considerado como uno de los padres del reportaje fotográfico. Uno de los más grandes reporteros fotográficos en el mundo.
Hoy por hoy, la fundación W. Eugene Smith promueve la “fotografía humanista”, que desde 1980 premia a los fotógrafos comprometidos en este campo.
Son muchas las imágenes conocidas de Eugene, algunas impactantes, pero ésta es mi selección…
Si quieres otra, tendrás que seguir buscando…

World War II. The Pacific Campaign. 27 de Junio de 1944. Batatalla de la isla Saipan.

“The walk to paradise garden.” 1946. Los hijos de Eugene, Patrick y Juanita.
Tras una larga convalecencia a causa de unas gravísimas heridas que se produjo en Okinawa, en la segunda Guerra Mundial, pasó dos años sin hacer ninguna foto. Smith había sido herido por un mortero. En las manos y en la cara. La fotografía de guerra le había desilusionado profundamente. No era un juego, no. Había tomado instantáneas de la ofensiva americana contra Japón, de los marines norteamericanos y de los prisioneros de guerra japoneses en Saipan, Guam, Iwo Jima y Okinawa. Pero ahora había tenido tiempo de meditar, y empezaba a renegar de ese monstruo que le había acogido en sus fauces durante años…

“El día que intenté hacer de nuevo, por primera vez, una fotografía, apenas podía poner el carrete en la cámara. Pero tenía la determinación de que la primera fotografía supondría un contraste con las fotografías de guerra y hablaría de la afirmación de la vida”.

“Estaba obsesionado por la obstinada decisión de que, por algún motivo, esta primera foto tuviera un carácter singular.
Nunca he entendido bien por qué debía de suceder así, por qué tenía que ser la primera y no la segunda, por qué si no la hubiese realizado aquel día no podría haberla conseguido la semana siguiente. De cualquier modo, me desafié a mí mismo, a mis nervios y a mi propia razón para obtenerla.
¿Quería probarme a mí mismo que estaba en condiciones de autodisciplinarme? ¿Se trataba de orgullo o, tal vez, de una desmesurada valoración de mi habilidad? ¿O era simplemente el miedo de no poder reencontrar la fuerza de la imaginación, la agilidad física necesaria para mi trabajo o, aún peor, el pánico a convertirme en un peso muerto para mi familia y para el resto del mundo?
De una forma difícil de definir con claridad y cualquiera que fuese la razón o conjunto de razones, sentía que aquel sería el día de una importante decisión espiritual.”

Según Eugene fue “Un delicado momento de expresiva pureza que contrastase con la horrenda barbarie a la que me había enfrentado en mis fotografías de guerra, las últimas que había tomado”.

Sin duda. Pureza, ternura, nostalgia, inocencia. Todas esas palabras podrían describir los sentimientos que provoca esta fotografía tan encantadora. Es una puerta. Salen. Abandonan la seguridad del hogar y deben descubrir lo desconocido. Deben explorar un mundo deslumbrante…

El doctor Ernest Guy Ceriani, un médico rural de 32 años, se dirige a visitar a sus pacientes en aldeas remotas en Kremmling, Colorado. 1948.

Ku Klux Klan meeting. 1951. Una multitud encapuchada y el lider apuntando a Smith. Carolina del Norte.

Spanish Village (1950) foto ensayo del pueblo español en Deleitosa, Cáceres. Realizó 1575 fotografías y un informe de 24 páginas para el reportaje. La revista Life vendió 22 millones de ejemplares entre el original y las reediciones.
“Voy a intentar entrar en un pueblo español a fin de describir la pobreza y el miedo engendrado por el régimen franquista. Espero realizar el mejor reportaje de mi carrera” Eugene escribió este párrafo en una de las cartas que le envió a su madre.
En la fotografía que tenemos delante podemos ver el miedo en los ojos del extremeño. Una mirada potente, sí señor…

The Wake. Spanish Village. 1951.

Una foto muy expresiva. La España más profunda…
El “Velatorio de Juan Larra”, se publicó en la revista Life en 1951, y está considerada como una de las 100 mejores fotos de la historia.
Josefa Larra, la joven que aparece en el centro, recibió una “jugosa” proposición de un ciudadano estadounidense. Parece ser que se había enamorado al verla en las fotos de la revista y fiel a sus genes, no dudó en escribirle una carta para saber más. Mostró un interés serio. Quería casarse. Y además, estaba seguro de que podría convertirla en actriz de cine. El sueño americano…
Para alguien que nunca había tenido ese tipo de fantasías…
Pero había un problema. Más que serio. Josefa tenía novio. Así que lo rechazó. Lo mandó a freír espárragos. Sin embargo, esa prueba de fidelidad no debió parecer suficiente en aquella época. Al final, rompió con su novio debido a las presiones, se quedó soltera, y su familia tuvo que huir del pueblo.

Francia Ecuatorial, Gabon, África. Lambarene. 1954. Tormenta tropical sobre la misión humanitaria del doctor Albert Schweitzer.

Minamata Bay. Fishermen. 1971. Una de las fotos que forma parte del ensayo sobre los efectos de la polución industrial en el pueblo pesquero de Minamata (Kumamoto, Japón).

“El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.”
Bertolt Bretch.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXVI

Philippe Halsman – Dalí atomicus (1948 )

“El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.”
“La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco…”
Salvador Dalí (1904-1989)
Ejem…

Hoy cambio de registro, necesito sonreír. Y qué mejor que esta fotografía. Me parece genial, como su protagonista. Salvador Dalí. Es surrealista, encantadora e inolvidable. Un blanco y negro lleno de color. La demostración palpable de que el hombre no puede saltar fuera de su sombra, un sueño hipnotizante y optimista, una fantasía radiante que te quita más años que un lifting, el testimonio de un mundo loco que a veces nos lo tomamos demasiado en serio…
Dalí se encuentra suspendido en el aire, feliz mirando al cielo con su pincel en la mano. A su lado, aunque muy lejos, en otra dimensión, vuelan tres gatos escaldados, un lienzo de ocasión levita muy digno en el centro de la imagen, una silla desacomodada busca un trocito de suelo donde caer y un reguero de agua, que parece el trazo grueso de un pintor convencional horrorizado por el cuadro, baña con un extravagante talento la fotografía…
Un pensamiento tan espontáneo, que sólo necesitaron 5 horas para que se encendiera la bombilla…
Y sólo lanzaron 26 veces a los gatos…
Pobres…
Los gatos…

Halsman es considerado uno de los grandes retratistas del siglo XX, un prestigioso fotógrafo de moda. Muy fashion. Retrató a celebridades procedentes de campos tan dispares y variopintos como la política, el cine, el arte, la ciencia o, incluso, el pensamiento, Marilyn, Nixon, Audrey Hepburn, Dalí, Einstein…
Nació en Letonia en 1906 y murió en 1979. De joven fue uno de los fotógrafos de moda independiente más famosos de Paris, hasta que emigró, con la ayuda de Einstein, a los Estados Unidos. Las tropas nazis invadían Francia…
No fue cobardía, era judío…
Realizó 101 portadas para la revista Life, durante los años 40 y 50, todo un récord…
Causó furor fotografiando a personajes famosos saltando. Sí, así de simple. Saltando. Ingenioso y bromista. Un fenómeno que se conoció como “Jumpology”. No era el primero que lo hacía, pero sí quien más pasión puso…

“En un salto, el protagonista, en una repentina explosión de energía, supera la gravedad. No puede controlar todas sus expresiones, su gesto en la cara y los músculos de sus miembros. La máscara se cae. La persona real se hace visible. Uno sólo tiene que atraparlo con la cámara.”

Corría el año 1941 cuando conoció a Salvador Dalí. Este encuentro produjo una estrecha y brillante colaboración entre ambos. El fotógrafo transcribía las ideas del pintor en el lenguaje de su propio medio artístico. Además de “Dalí Atomicus”, me encanta “In Voluptas Mors” (1951). Alucinante. Tétrico y cachondo…

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