COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XL



Beauty Out of Damage – Matuschka (1993)

Matuschka, la MUJER de la fotografía, nació en Nueva Jersey en 1954.
¿Qué os parece este autorretrato?
Fue portada en el New York Times Magazine el 15 de agosto de 1993. Y como te imaginarás, no pasó desapercibida, no fue una más. El prestigioso periódico recibió un inusual número de cartas al director. Fue impactante. Hubo un gran revuelo, los amantes de la polémica afilaron sus colmillos…
¿Si los senos desnudos eran censurados, por qué la fotografía de una mastectomía no lo era?
La imagen es provocativa, inspiradora, chocante, valiente, incómoda, admirable, ofensiva para algunos…
Matuschka posa mirando hacia una ventana, con un vestido blanco cuyo escote asimétrico descubre la mutilación sufrida. Mostrándose desnuda, pero sin darle importancia a las miradas que sabe, se posan en sus cicatrices. Maquillada, queriéndose, y esperando que el mundo la quiera tal y como es.
Toca un tema tabú, del que apenas se habla aún hoy en día. Muestra vulnerabilidad, y a la vez, la belleza de una mujer fuerte, ofrece esperanza, aliento y apoyo a muchas mujeres que padecen sus mismos injustos temores. No hace falta ocultarse, no hace falta recurrir a las prótesis…
A los 13 años, Matuschka recibió el primer golpe de la vida. Su madre murió. No superó el cáncer de mama que le habían diagnosticado.
Años más tarde, fue ella quien tuvo que pasar por el mismo trance. Esta vez sabía lo que se jugaba. Tenía cáncer de mama, pero no iba a rendirse. El doctor tomó una decisión y ella asintió. Haré lo que sea, pero quiero vivir. Había que extirparle el seno, y por supuesto, se lo extirparon. Después se enteró que el procedimiento quirúrgico pudo haberse evitado…
Demostró su fuerte carácter. Se volvió una activista muy importante y su trabajo se reorientó, quería fotografiar a las víctimas del cáncer de mama. Y qué mejor forma de empezar…
La foto se titula “Beauty Out of Damage”, belleza libre de daño. Fue nominada a los premios Pulitzer.
La fotografía es una protesta, un grito. En un mundo donde las mujeres sobresalen por el tamaño de sus pechos, logró que los indiferentes ciudadanos conocieran los estragos que causa el cáncer.
Según Carol Spiro, el presidente canadiense de Acción Contra el Cáncer de Mama, Matuschka “Hizo más por el cáncer de mama, que nadie en los últimos 25 años”.
No añado nada más. En el año 2003, la revista “Life” la eligió como una de las 100 fotografías que cambiaron el mundo.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXIX



D DAY, OMAHA BEACH- June 6 1944

“Yo fui el primero que salió. El hombre número siete fue el siguiente en llegar a la playa sin ser alcanzado. Todos los de en medio fueron alcanzados. Dos murieron; tres fueron heridos. Esa es la suerte que tenías que tener.”
Capitán Richard Merrill, Segundo Batallón de Rangers

“¿Vas a quedarte ahí tendido para que te maten, o te vas a levantar y hacer algo para arreglarlo?”
Teniente anónimo, sector Easy Red

Espectacular fotografía histórica. Muy atractiva si sabes que hoy vas a dormir bajo tus suaves sábanas. Me gusta su punto de vista. Es como si ahora te tocara a ti. Vamos, chico, salta. Pero gracias a Dios, no estuvimos allí. Son tropas de la Primera División de los Rangers desembarcando valerosas en la playa de Omaha en la mañana del 6 de junio de 1944. Mucho de ellos no llegaron a subir la colina que se intuye al fondo. El día D, el día que comenzó la Operación Overlord, el inicio de la liberación de la Europa continental, el desembarco de Normandía. La Segunda Guerra Mundial.
Playa de Omaha fue el nombre en clave de uno de los principales puntos de desembarco durante la invasión aliada en la Francia ocupada por los alemanes. Aquellos Nazis de la cruz gamada. La playa estaba situada en la costa norte de Francia, frente al Canal de la Mancha, desde el este de Sainte Honorine des Pertes hasta el oeste de Vierville sur Mer. Tenía 8 kilómetros de longitud.
Los responsables de tomar esta playa fueron las tropas del Ejército de los Estados Unidos, la 29ª División de Infantería, a la que se unieron ocho compañías de Rangers estadounidenses.
La estrategia fue planeada al milímetro. Y sin embargo, nada salió como se había proyectado. O muy poco. Ni siquiera Churruca hubiera podido navegar con precisión en aquellas aguas. Era dificilísimo, y ésa fue la razón de que la mayoría de las lanchas de desembarco no alcanzaran sus objetivos y tuvieran que improvisar. Además, las defensas eran inesperadamente fuertes y causaban numerosas bajas en las tropas estadounidenses en cuanto desembarcaban.
Todas las embarcaciones que se aproximaban a unos pocos metros de la orilla, recibían un intenso fuego de armas automáticas y artillería. Sálvese quién pueda.
¿No has visto la primera parte de “Salvar al soldado Ryan”?
Solo entonces se descubrió la poca efectividad del bombardeo anterior al desembarco. Retrasados por el estado del tiempo y tratando de evitar disparar sobre los vehículos de desembarco que avanzaban hacia Omaha, los bombarderos descargaron su artillería tierra adentro. Demasiado dentro. No tuvieron ningún efecto real sobre las defensas costeras. Y bien que lo pagaron…
¿Hubieses saltado con todos tus compañeros, sabiendo que te dirigías a una sangría?
¿Eres suficientemente valiente o inconsciente?
“La sangrienta Omaha”, así la llamaron. Murieron 3000 aliados y 1200 alemanes.
Somos la próxima bala del cañón…
¡Adelante!
Los comandantes pensaron en abandonar la playa, vistos los penosos resultados, pero pequeños grupos individuales de soldados presionaron con más fuerza y consiguieron penetrar hacia el interior. Héroes…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVIII

Marc Riboud – Jan Rose

Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

21 de Octubre de 1967, un millón de manifestantes se concentran frente al Pentágono, en la capital de los Estados Unidos, en Washington. Protestan contra la guerra de Vietnam, ya están hartos de la política que lleva a cabo su gobierno y quieren que se les escuche. El fotógrafo Marc Riboud trabajaba para la agencia Mágnum por aquel entonces, y le tocó cubrir el evento. Al pie del cañón. De pronto, vio cómo una joven abandonaba el rebaño, armada con una flor en la mano, un corderito acercándose al lobo. Completamente indefensa. Imagínatela. Se aproxima serena, los soldados de la Guardia Nacional, asisten desconcertados a la escena, cargando sus fusiles, preocupados por la gravísima amenaza que se les avecina, al borde de un patatús, con la tensión por la nubes, y por eso, esperando órdenes aún más drásticas, apuntan sus bayonetas al pecho de la peligrosa chiquilla, que sólo quería colocar la flor en uno de los fusiles, ése era su trofeo. El nombre de la valiente es, Jan Rose Kasmir. Tenía 17 años.
“No era una provocación. Sólo les quería hablar de amor”.
“No eran máquinas de la guerra, solo era un grupo de hombres obedeciendo órdenes”.

La fotografía no tardó en convertirse en un símbolo para los movimientos y manifestaciones en favor de la paz, encarna la lucha de las masas contra las injusticias, lo mejor del ideario hippie, el amor como fuente para resolver conflictos. El pacifismo activo que “lucha” contra la represión del poder.

Pasaron los años y el ideal hippie se esfumó. Jan Rose cayó en la droga, fue violada y acabó marginada. Una pena.

Marc Ribaud nació en Lyon, Francia, el 24 de Junio de 1923. Hasta 1951 trabajó como ingeniero en las fábricas, y luego se convirtió en un fotógrafo independiente. En 1952 se trasladó a París como ayudante de Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, los fundadores de Magnum Photos. Su capacidad de capturar instantes a través de potentes composiciones ya era evidente…

En 1957 fue uno de los primeros fotógrafos de Europa que llegó a China, y años más tarde pudo ser testigo privilegiado durante la Revolución Cultural del Presidente Mao. El dictador que vistió igual a todos los chinos. Vietnam del Norte también fue una inspiración para sus reportajes. Eran tiempos convulsos por aquella zona…

Sus fotografías han aparecido en numerosas revistas, incluyendo Life, Geo, National Geographic, Paris-Match, Stern. Ganó dos veces el Overseas Press Club Award, y ha tenido grandes exposiciones retrospectivas en el Musée d’Art Moderne de la Ville de París y el Centro Internacional de Fotografía, Nueva York.

¿Qué ha cambiado en estos años? ¿Nos escuchan los “poderosos”? ¿Qué causas merecerían que nos quedáramos roncos gritando? ¿Por qué ya no nos movilizamos con esa valentía y educación? ¿Jan Rose no fue más que una simple lunática? ¿De verdad somos tan libres como nos creemos? ¿Dónde deberíamos colocar una flor hoy en día? ¿A quién? ¿Preferimos “pasar” y salir de compras? ¿Necesitamos unos pantalones nuevos? ¿Otros?

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVII

Tony Bonanno – Hooves and Dust

La belleza es aún más difícil de explicar que la felicidad.
Simone de Beauvoir (1908-1986) Novelista e intelectual francesa.

Y admirando estas fotografías, vuelvo a quedarme sin palabras. Son de tal belleza, que te transportan a un mundo feliz. Durante unos pocos segundos…
Los nobles corceles galopan poderosos y libres, hasta que el lazo rodee su vigoroso cuello, levantando una asombrosa polvareda que pervierte el paisaje. Lo transforma en un sueño.
Decía Da Vinci que el ojo recibe de la belleza pintada, el mismo placer que de la belleza real, pues tenemos suerte. Esto debe ser el sumun, la fusión de lo real con el arte.
Me pasaría horas, sentado en lo alto de algún peñasco, contemplando deslumbrado cómo frenan y aceleran estos caballos, que como Espartaco, se afanan en fugarse, aunque en el fondo, estoy seguro que perciben su desdichado final. Muy entretenido, sí. Hermosa estampida. No echaría de menos ni el IPod…
Tony tuvo la oportunidad de fotografiarlos en un rancho de Oregón, corría el año 2005, hace tres días, como quién dice. Vivió en una cabaña, comiendo con los vaqueros que cumplían con su trabajo, esos cowboys de anuncio de Marlboro, que posiblemente, hayan dejado de fumar…
Tony Bonanno creció en Washington, pero ahora vive en Santa Fe, en México. Curioso viaje. Y ya que he empezado a pensar…
¿La belleza es un estado de ánimo o provoca estados de ánimo?
¿Sabemos recrearnos en lo bello o tendemos a ver su parte negativa?
¿Por qué siempre queremos poseer lo bello?
¿No estamos asistiendo a un maravilloso espectáculo en suspenso?
¿Son fotografías o es cine?
Yo escucho cascos de caballos, lo prometo, y algún relinche de vez en cuando…
¡Otro cocktail Margarita, camarero!

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXVI

Margaret Bourke-White – Gandhi and his spinning wheel

“La violencia es el miedo a los ideales de los demás.”
“No hay camino para la paz, la paz es el camino.”
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.”
“Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.”
“La verdad jamás daña a una causa que es justa.”
“Dios no ha creado fronteras. Mi objetivo es la amistad con el mundo entero.”
“El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.”
“¿La civilización Occidental? Bueno, sería una excelente idea.”

Todos conocemos al enclenque de la imagen, al calvete concentrado en su lectura que está en segundo plano…
Bueno, seré más preciso y menos irrespetuoso, que deberían correrme a gorrazos. Evidentemente, no creo que nadie que lea esto, haya tomado cañas con él en un bar, pero supongo que cualquier persona mínimamente informada o instruida habrá oído hablar de él, conocerá su historia, aunque sólo sea por encima. Habrá oído “algo” en el telediario mientras hincaba el diente a un sabroso chuletón, o habrá visto la película dirigida por Richard Attenborough y protagonizada por Ben Kingsley…
Uy, eso es más difícil, me he pasado de optimista…
Vamos a ver, si no está jubilado, habrá tenido que estudiar su vida y su obra en la escuela, o habrá encontrado en el río de la vida, alguna de estas pepitas de oro en forma de fabulosas frases…
En fin, si tu padre no pertenece a la asociación nacional del Rifle, o si no has vivido en un iglú del Polo Norte desde tu nacimiento, sabrás de quién te hablo…
Dejo unos pocos datos…
Para los que necesitan que disipe la niebla…
Mohandas Karamchand Gandhī (2 de octubre de 1869 – 30 de enero de 1948); fue un pensador y político indio. Se le conoce con el sobrenombre de Mahatma o Māhatma Gandhi (la palabra mahatma significa “gran alma” y proviene del sánscrito).

Ahí donde le vemos, tan desvalido y sencillo, es uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XX. Un guía espiritual que fomentó la no-violencia hasta sus últimas consecuencias, si debía correr sangre, prefería que fuera la suya…
Es una pena que sus seguidores seamos más silenciosos…
Seamos, seamos…
Hay que ser muy valiente y tener mucho control mental para seguir sus directrices al pie de la letra. Hay que ser un santo…
Y desde luego, yo no lo soy…
La fotografía fue tomada en 1946 en la India. Y su autora es la neoyorkina Margaret Bourke-White (1904-1971), que había sido enviada para informar acerca de los últimos hechos acontecidos en la India. La prensa internacional asistía incrédula a los sucesos. Era todo muy raro. Gandhi promovía la desobediencia civil y la resistencia pasiva, capitaneaba una lucha pacifica para lograr la independencia de la India. ¿Quería la independencia sin pegar un sólo tiro? ¿Se había vuelto loco? ¿Por qué la gente le escuchaba y seguía sus “órdenes”? Una de sus acciones más memorables fue la llamada “Marcha de la sal”, una manifestación a través del país, caminando en loor de multitudes, para dejar clara su oposición a los impuestos a los que estaba sujeto este producto básico. La explotación de los campesinos indios por los industriales británicos había originado una pobreza desmedida en el pueblo, y la industria propiamente india, desaparecía. Era insignificante. Gandhi propuso una solución. Potenciar el renacimiento de las industrias artesanales. Comenzó a usar una rueca como símbolo de su vuelta a la vida campesina, más sencilla y humilde, y como metáfora del renacimiento de las industrias autóctonas. El hilado manual…
Margaret intimó de veras con esa rueca que vemos en primer plano. Si quería sacar la foto que tenéis delante, debía aprender a utilizar esa rústica rueda…
Margaret alucinó. Si yo compro mi ropa en la Quinta avenida, debió pensar…
Probó, pero no era tan fácil, un intento, dos, tres, empezó a frustrarse…
Hasta que finalmente aprendió. Y sacó su foto. Y nos la legó a nosotros para que pudiéramos ver a Gandhi, estudiando y cavilando, cómo trasladar verdaderamente a un primer plano esa rueca, cómo reubicar a su pueblo, que por fin, iba a ser protagonista, cómo debían manejar el poder que iban a recobrar. Todo eso, dos años antes de que fuera asesinado por un extremista hindú…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXV

Edward S. Curtis – Red Hawk at an Oasis in the Badlands (1905)

Edward Sheriff Curtis (1858 – 1952) fotografió al Jefe Sioux Ogala mientras su caballo bebía en un oasis hace poco más de un siglo. El color sepia aporta ese aire legendario que hoy en día atribuimos a aquellos pobladores indígenas que lucharon a vida o muerte por defender sus tierras. Una imagen muy bella, que demuestra el respeto que Curtis profesaba por los indios, cabeza alta, rebosante de dignidad, orgulloso de sus raíces, un trato muy diferente al que estaban acostumbrados a recibir por parte de los pieles blancas…
Curtis trabajó más de 30 años documentando la vida, costumbres, mitos, hábitos, religión, lengua…
Se interesaba por todo lo que rodeaba a las tribus americanas. Quedó fascinado. Poco a poco, fue siendo aceptado como uno más. Gradualmente. Quería ganarse la confianza de los indios, pero debía demostrar que nunca los traicionaría. Permitió que sus nuevos amigos aprendieran a reconocer sus huellas, al tiempo que su deslumbramiento inicial, se convertía en un afecto duradero y fiel…
Incluso le permitieron participar en rituales secretos. Rituales como por ejemplo, uno en el que después de 17 días de ayuno, los guerreros danzaban al son de los tambores, con el cuerpo pintado y tapados sólo con un taparrabos. Y eso no era lo peor…
¡Sosteniendo una serpiente cascabel viva mordida con su boca!
Se dice, cuenta la leyenda, que Curtis, fue uno de los pocos, quizás el único blanco, al que los indios americanos, los chamanes más concretamente, uno de los pocos, decía, al que permitieron conocer “El Gran Misterio”, el Manitú.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXIV

George Steinmetz – Empty Quarter (2003)

El sol brilla en todas partes, pero algunos no ven más que sus sombras.
Arthur Helps (1813-1875) Escritor y periodista inglés.

Esta fotografía fue captada en Wadi Mitan, en el desierto de Rub al-Jali, cerca de la frontera que une, o separa, Omán, Arabia Saudí y Yemen.
¿Ves los dromedarios?
No quiero parecer un listillo, pero si no conocías la foto, es posible que sólo estés viendo las sombras. Si te fijas un poco más, te darás cuenta que los dromedarios son esas motitas blancas y alargadas a los pies de cada silueta. Es un efecto óptico de lo más curioso.
¡Amplía la foto!
Fue publicada por la edición turca de National Geographic en el año 2005 y no tardó en popularizarse por todo el mundo. Merecidamente, ¿No crees?

George Steinmetz cruzaba la región pilotando un parapente a motor que él mismo había diseñado. Un tipo aventurero…
Y no sólo eso, un tipo original, logra sacar fotografías espectaculares. Y como muestra, un botón…
Nació en Beverly Hills en 1957, como los chicos de “Sensación de vivir”, pero parece que tenía otras inquietudes a parte de ligar con una chica tras otra. Se graduó en la Stanford University, geofísica, y listo como él solo, tras un corto viaje de 28 meses por África, encontró, por fin, la pasión que le ayudaría a levantarse cada mañana. La fotografía. Ha publicado en National Geographic y en Geo. Es un distinguido y respetado fotógrafo, le han entregado algunos de los más prestigiosos premios. Como el World Press Photo…

¿Es posible hablar del desierto, de camellos, dromedarios y aventura, sin citar a Lawrence de Arabia?
Sí…
Creo…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXIII

Siem Reap, Cambodia – Michael Freeman/CORBIS

Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas.
Bob Marley (1945-1981) Músico jamaicano.

Una imagen desoladora, la que nos entregó Michael Freeman. Dura e inhumana. Un sinnúmero de calaveras amontonadas en una escuela abandonada, en Siem Reap, en Camboya. Un espantoso recuerdo del sanguinario régimen de Pol Pot, que asesinó, no sólo a esta pobre gente, sino a una cuarta parte de la población camboyana, que por aquel entonces, sería de unos 7,3 millones de habitantes.
Una prueba más de la extraordinaria capacidad del ser humano para cometer las mayores aberraciones…

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXII

“99 Cents II, Diptych” (1999) – Andreas Gursky

Las obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan. No conozco ningún otro criterio.
Antón Pavlovich Chéjov (1860-1904) Dramaturgo y autor de relatos ruso.

Esta presunta obra de arte no me gusta. Me parece vulgar y no me transmite lo suficiente. Así de simple, no quiero ensañarme más o demostraré mi incultura…
Y mi asombrosa capacidad de burla…
Prefiero autocensurarme. Que quede claro, Genaro. Y sin embargo…
Os preguntaréis por qué “leches” la he incluido en la colección…
Muy fácil. Es la fotografía más cara del mundo. O siendo más exactos, por la que más han pagado. Nada más y nada menos que…
¡3 millones de dólares!
Y pico…
Unos 2,54 millones de euros. Suficiente currículum, ¿no?
Al menos, para que podamos enjuiciarla…
Nosotros, modestos vecinos del ciberespacio, que no cambiaríamos un fin de semana en un Spa, por tener esta foto en nuestro salón…
Vamos a ver. Me centro. Qué tenemos. Una imagen panorámica de un enorme supermercado rebosante de coloridos productos que se venden por menos de 1 dólar. 0´99 Céntimos. Sí, reconozco que a primera vista resulta impactante, atrayente…
Durante unos segundos. 5 ó 6…
Su estudiada composición merece un respeto, aunque tiene truco; que veremos más adelante. Las líneas paralelas nos tranquilizan entre tanta saturación, una idea muy pensada; brillante, Andy. Remarcan el orden establecido.
¿Y qué decir de la perspectiva “plana”?
Subraya su propósito de una forma tan evidente, que resulta imposible escapar del anzuelo. Hemos picado. Critica el capitalismo sin límites, la globalización, muestra gente intercambiable, pasiva, comprando productos que nunca pensaron que pudieran necesitar…
¿Zombies?
Ay…
No es demasiado sutil, ¿no?

Es una obra del artista alemán Andreas Gursky (52 años). Nacido en la ciudad de Leipzig. Tuvo su primer contacto con la fotografía a través de su padre, reconocido fotógrafo industrial.
¿Creéis que le regalaría juguetes muy baratos? ¿De 0´99 Céntimos?
Perdón, no quiero faltarle al respeto…
¡Pero es que es todo tan exagerado!

“’99 Cents II, Diptych” alcanzó el precio récord en la famosa casa de subastas londinense Sotheby’s. Pero el despegue de Andreas ya se había producido mucho antes, había expuesto en varios museos de arte moderno como el MoMA en New York o el Pompidou en Paris. Un “diptych” parece ser que es cualquier objeto con dos placas planas unidas por una bisagra. Podéis interpretarlo…

Gursky, empleando la manipulación digital, consigue resultados que superan el alcance del ojo humano, permite asomarse a un balcón desde el que contemplamos un nuevo universo, lleno de detalles que embargan tu imaginación…
Ay…
Digamos que me lo creo…
¿Pervierte su obra?
Gursky ha admitido que retoca y colorea las fotografías. No son naturales.
¿Resta eso valor artístico?
Si nos atenemos a su valor en el mercado la respuesta es clara. No.

Valor y coste…
Eterno dilema. Nosotros, modestos vecinos del ciberespacio, percibimos de modo intuitivo el valor de una obra de arte. Reconocemos el placer estético que nos brinda, y además, somos conscientes de que ensanchamos nuestras vías de conocimiento. Algo imprescindible en este mundo. Y con esta obra, yo, al menos, me quedo…
Pluf…
Sí. Pluf…
Sin más. No me aporta nada. Ni placer estético ni conocimiento, más allá de la insensatez de su coste.
El anterior récord mundial de 2,9 millones de dólares, estaba en poder de una obra de Edward Steichen, llamada “The Pond Moonlight”, tomada en Long Island en 1904. Curiosa…


¿Se puede corregir a un genio?
Sí hay otros criterios, Antón Pavlovich…
Aunque por esta vez, te voy a hacer caso.
¡No me gusta!

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS XXXI

Peces voladores son atrapados con las manos y devueltos al mar – Gueorgui Pinkhassov / Magnum Photos. Año 2005.

Es una fotografía muy llamativa, ¿Verdad?
Parece el fotograma de una película de balleneros que persiguen a su propia Moby Dick. Resulta evocadora. Sí, yo mismo, si cierro los ojos, escucho los agudos graznidos de las gaviotas y huelo la sal, siento la humedad en los maltrechos huesos de mi cuerpo, y por qué no decirlo, aunque sea una fantasía imposible, me apetecería comer un chocolate con churros arropado por cuatro mantas polares de cuadros rojos mientras contemplo el espectáculo en la cubierta…
¿No desearías ver la secuencia completa en movimiento?
¿Quién es ese capitán Akhab del que sólo vemos un brazo?
¿Cómo vuelan los peces? ¿Durante cuántos metros? ¿Por qué?
Nos tendremos que conformar con esta maravillosa imagen captada por un ruso afincado en París. Gueorgui Pinkhassov. Una instantánea encrespada e imprevista, una fotografía respetuosa con un océano que se ha tomado un descanso…
Los pájaros de Hitchckoch, a priori tan dulces e inofensivos, tan bellos y libres, acechan a los peces voladores que asoman entre las olas del Ártico, en Noruega. Instinto. Hambre. Pero lo más extraño, es que la salvación de los desventurados pececillos, irónicamente, pasa por las varoniles manos de los pescadores. El hombre. El exterminador de la Naturaleza. Que los devuelve al agua…
La vida es lucha.
Y en la guerra nunca sabes dónde se encuentran las mejores trincheras…

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