Posteado por: gorkairiondo | Diciembre 10, 2009

A la edad de las mujeres

De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta.
¡Dichoso aquel que en tal edad la goza!

De treinta a treinta y cinco no alboroza;
mas puédese comer con sal pimienta;
pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en vísperas ya de una coroza.

A los cuarenta y cinco es bachillera,
ganguea, pide y juega del vocablo;
cumplidos los cincuenta, da en santera,

y a los cincuenta y cinco echa el retablo.
Niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.

Francisco de Quevedo.

Posteado por: gorkairiondo | Diciembre 10, 2009

A una nariz

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.

Francisco de Quevedo.

Posteado por: gorkairiondo | Diciembre 10, 2009

Definiendo el amor

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo.

Francisco de Quevedo.

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 30, 2009

ALTA TRAICIÓN

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

José Emilio Pacheco

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 26, 2009

LOS NADIES

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 26, 2009

LA GRAN ENCUESTA DEL SIGLO (Por ahora)

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 19, 2009

THE POLICE. Every breath you take.

Un vídeo melancólico y elegante. Una joya, que hay que pararse a contemplar de vez en cuando. Una canción tan bien escrita e interpretada, que no merece presentación…

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 17, 2009

EL SÚPER HOMBRE

Hace unos días apareció en la prensa una noticia, que pasó inadvertida, pero que pienso yo, dará que hablar en los próximos años. Os dejo el titular.

“Una terapia génica aumenta la fuerza y el tamaño de los músculos de los monos”.

Bien, puede que dicho así, suene a chino o a ciencia ficción, pero no han sido Kubrick, ni Confucio, quienes han trabajado durante años en el silencio de un laboratorio, para que un periodista, en su rutina, escribiera este aburrido y turbio titular. Como en este blog, no necesito ceñirme a un rótulo de neón, lo explicaré un poco más. Veamos.

Unos científicos del Instituto de Investigación del Hospital Infantil Nacional, en Columbus (USA), han conseguido aumentar la masa muscular en monos gracias a una nueva terapia génica, o sea, un tratamiento que altera un gen. Esos monos ganaron volumen y fuerza con el experimento.

Así, sin más, sin tener que pasarse horas y horas encerrados en el gimnasio, sin tener que pasar por el mal trago de escuchar las intelectuales y profundas conversaciones de los pensadores del bíceps, esos esforzados musculitos que no paran de mirarse al espejo, orgullosos, mientras levantan una y otra vez mancuernas y pesos.

¡Los simios se pusieron cachitas por arte de magia!

Los del experimento…

El estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, recurre a un gen humano, el de la folistatina. Esta práctica ya se había realizado anteriormente en ratones, ¿Qué sería de los laboratorios sin los pobres ratones? Sin embargo, no hay datos probados, que nos hagan pensar, que familiares directos de Mickey Mouse o del ratoncito Pérez hayan sido sacrificados por el bien de nuestra civilización. Lo digo por si algún Peter Pan se preocupa más de la cuenta al leer estas líneas. Tranquilo, puedes respirar, saca el puño de tu boca.

El objetivo del experimento es disminuir el nivel de la miostatina. Ejem…

¡Eh! ¡No te alteres, ni dejes de leer, porque has tropezado con una palabreja imposible de comprender! ¡Quieto, parado! Te lo explico como a un niño de 3 años… Pero uno muy listo, muy listo, que si no…

La miostatina (formalmente conocida como factor 8 de crecimiento y diferenciación) es un factor de crecimiento que limita el crecimiento del tejido muscular, por ejemplo, concentraciones elevadas de miostatina en un individuo provocan una disminución en el desarrollo normal de los músculos.

Este estudio es un pequeño paso para un ratón, pero un gran paso para la Humanidad, por el gran parecido que los monos comparten con el ser humano. Más con unos que con otros…

Los investigadores, dirigidos por Janaiah Kota, inyectaron un gen productor de la folistatina en los músculos de las piernas de monos sanos y observaron cómo estos músculos crecían milagrosamente. ¡Eureka! Debieron pensar…

Para comprobar si este aumento visible en el tamaño muscular se correspondía con una mayor fuerza, los investigadores anestesiaron a los monos y analizaron los músculos de las piernas expuestas, con un dispositivo que mide la fuerza. Y sí, los músculos eran más potentes y robustos.

Quince meses después, el crecimiento y la fuerza musculares eran aún evidentes en los animales. Además, no provocaron problemas observables en la estructura o funciones de otros órganos. Todo un éxito. Sin embargo, no hay que lanzar las campanas al vuelo, los autores de la investigación quieren ser cautos. En el estudio se utilizaron monos sanos y es probable que los resultados no sean extrapolables a pacientes con trastornos musculares. Los científicos señalan que serán necesarios más estudios antes de que la terapia con el gen de la folistatina pueda entrar en el ámbito clínico, en un gran experimento con personas. Aunque la investigación proporciona nuevos datos que constituyen un punto de partida muy interesante para futuras pruebas en humanos.

¿Qué usos podrían darle a este avance científico? ¿Qué beneficios aportará a la sociedad? ¿Cuánto estarán dispuestos a pagar por esta patente? ¿Para qué? ¿Quién decidirá? ¿Qué supone para una corporación o un gobierno tener ese poder? ¿Qué guiará  a esos altos ejecutivos, cuyas corbatas cuestan mil dólares, a tomar las cruciales decisiones que afectarán a tanta gente? ¿El dinero? ¿La política? ¿La sensibilidad? ¿El altruismo? ¿La nobleza?

¿En qué campos es más necesario un súper hombre? ¿Es necesario?

Un uso humano podría ser, y seguramente será, al parecer, tratar la esclerosis múltiple y la distrofia muscular, patologías que disminuyen de forma considerable la calidad de vida de los afectados. Ojalá.

Sin embargo, se me ocurren más de uno y de dos usos, no recomendables. Los ministros de defensa, deseosos de atacar siempre, a no ser que sean pacifistas, en cuyo caso, nadie entiende qué “leches” hacen sentados en ese sillón, opinarán sobre este asunto, cuando los diligentes funcionarios hagan llegar este informe a sus imponentes despachos. Y me temo, que encontrarán más de un empleo, aunque no se reduzcan las colas del paro…

Decía Shakespeare, que es excelente tener la fuerza de un gigante, pero es tiránico, usarla como un gigante. Hagamos caso al genio…

Por lo pronto, sospecho, que deberemos acostumbrarnos a ver cómo los récords de atletismo o de natación, bajan estrepitosamente…

Como por arte de magia…

¿Pronto?

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 10, 2009

Mafalda: Tiras cómicas

Anoche tenía ganas de sonreír, extrañamente. Sí, debería apellidarme Frankenstein, lo sé.  El caso es que acabé leyendo unas historietas de Mafalda. Deliciosas. Adoro su “ingenua” inteligencia. Y como soy de los que piensan, que se ríe más y mejor acompañado, os regalo algunas tiras geniales. Pasen y vean, torturen sus mentes, rían, disfruten…

Un genio, Quino.

Posteado por: gorkairiondo | Noviembre 5, 2009

La próxima vez que me enterréis, avisadme antes. Qué menos…

ataud¿Qué tal un poco de humor negro? ¿Cómo te sentaría, una llamada comunicándote tu propia muerte?

Imagina que sales de juerga una noche, y al día siguiente, muy pronto, por la mañana, que bien pueden ser las 2 de la tarde, te llama uno de tus amigos de correrías nocturnas…

-          Oye, Ademir Jorge (Pongamos que te llamas así, para ser fieles a la historia real). Me duele la cabeza, creo que aún estoy borracho. (Hip)

Y tú…

-          Pues muy bien… -Y claro, cuelgas.

¡Ring, ring! O la banda sonora de Kill Bill, o “Ilarié” de Xuxa, lo que tengas programado en el dichoso móvil…

-           Qué quieres…

-          Oye, Ademir Jorge, escucha. Puede que sea porque aún estoy perjudicado, pero… No te lo vas a creer… (Glup)

-          Tranquilo, después de verte romper el cristal de un bar con la cabeza, me lo creo todo. Suéltalo, venga.  Y déjame en paz, que estoy muy ocupado. (Todo esto en portugués, con acento brasileiro. Que suena más suavinho, ¿no?)

-           Acabo de escuchar en la radio una noticia…

-          Sí. Es lo que tienen las radios. Dan noticias… ¿Quieres que hable con Lula para que no vuelva a ocurrir?

-          Escucha. Esta tarde te dan sepultura…

-          ¿Qué?

-          Bueno, no a ti. O sí… Dicen que estás muerto. Que has tenido un accidente de tráfico mortal. Y tus familiares, muy afectados, inconsolables, van a despedirte esta tarde. Dentro de un rato, vamos…

-          ¿Qué?

-          Me caías muy bien, hemos sido uña y carne, así que yo no quiero perderme tu funeral… ¿Puedo ponerme el traje que llevé en tu boda?

Algo parecido, o no, ocurrió en Platina (Sur de Brasil) el pasado lunes, día de los difuntos. Ademir Jorge Gonçalves, un albañil de 59 años, tras pasar toda la noche bebiendo cachaca (aguardiente de caña) recibió esta desasosegante noticia. La diferencia es que él aún no había aparecido por casa, y no estaba resacoso, estaba con el “puntillo”. Ejem…

¿Qué hizo, entonces? ¿Qué harías tú, al conocer que te quieren enterrar? ¡Vivo!

¿Ponerte los pantalones, pegar un portazo, y enfilar hacia el cementerio?

Creo que él ya llevaba los pantalones puestos, pero el resto…

¿Os imagináis la cara de los asistentes?

El cortejo fúnebre, desconsolado. O no. Todos de negro. El cuerpo del fallecido en el ataúd. O no. Bueno, un cadáver había, eso está claro…

Y entonces…

Se oyen unos gritos. Un tarado muy poco respetuoso, piensan todos…

¡Cállese!

Pero…

¿Quién es ése? ¿Quién es ése, que se parece a mi tío Ademir Jorge? ¡Si dice que es Ademir Jorge! ¡¿Pero cómo?!

¡Es él! ¡Sí! ¡Ademir! ¿Pero cómo? ¡Estás… borracho!

Y entonces…

Los ojos de todos los perplejos enlutados, se giran en una dirección…

Si tú, no… él, quién… tú, él, no… quién…

El gerente de la funeraria, Natanael Honorato, cuando la situación se tranquilizó un poco, aseguró a los periodistas, que algunos de los familiares tuvieron dudas durante el reconocimiento, algo que a mí, personalmente, me extraña bastante, sí. Pero una de las tías, muy pomposa y segura, en mi imaginación, y cuatro amigos del alma, confirmaron la identidad del muerto, que quedó recubierto por las lágrimas de cocodrilo. Qué iba a hacer el inefable Natanael…

Un alivio. Al fin, continuemos la rutina, maquilladle…

“¿Cómo iba a imaginar que el cuerpo no era el de la víctima? Si la propia familia, que conocía al sujeto, reconoció el cuerpo”, explicó el honorable Honorato…

El albañil no perdió la vida. Pero sí su antigua vida. Cuentan que el dueño del apartamento en el que vivía (uno de los que reconocieron el cadáver, casualmente) quemó sus ropas y el colchón donde “dormía”…

¿No es una noticia fascinante?

A mí me ha encantado. Es para morirse de risa. Con perdón…

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